Que Dice La Biblia De Israel Y Palestina?

Que Dice La Biblia De Israel Y Palestina
LA TIERRA PROMETIDA: – Israel, el nombre que los judíos dieror a Palestina, significa «tierra de promisión». Según fa Biblia, Jehová, la divinidad suprema, anunció a los hebreos que les otorgaría un territorio donde terminarían sus peregrinaciones. Hagamos una veloz recorrida por esta región, que actualmente es objeto de reverencia por cristianos, judíos y musulmanes.

  1. En una superficie aproximada de 25;
  2. 000 kilómetros cuadrados, Palestina presenta paisajes de desiertos cálidos y colinas pedregosas, alternados con tierras fértiles y onduladas, muy favorables para los cultivos de huerta;

En la costa del Mediterráneo hay una franja no más ancha de 20 kilómetros. con suelos feraces. Hacia el este, las colinas de Galilea, Samaría y Judea dan al área un panorama típico de mesetas áridas. Cruzada esta franja longitudinal, se baja a un val le, la depresíór del Ghor, donde corre el sagrado río Jordán, que desagua en el mar Muerto situado a más de 300 metros bajo e nivel del mar.

  • ————-  00000 ———— Judea resistió todavía durante siglo y medio aproximadamente, gracias,  sobre todo, a la fuerte personalidad de Ecequías y también de Josías;
  • Asimismo, fue notable la intervención de los profetas Isaías y Jeremías;

No obstante, esto no impidió que el reino de Judá cayera en manos de Nabucodonosor II. Los judíos defendieron Jerusalén con tanto encarnizamiento que el rey de Babilonia decidió castigarlos con extrema severidad. Mandó incendiar la ciudad y el templo y deportó a los notables a Babilonia… Pero con esto no finalizó la historia de Judá e Israel.

¿Qué dice la Biblia de Palestina?

Palestina es el nombre que los griegos dieron a la tierra de los filisteos. No es un país, pues no está admitido en las Naciones Unidas como tal. Solo disfruta del estatuto de territorio y de observador en la ONU. ¿Por qué? ¿Cuál es la historia de este pueblo vecino de Israel, con quien está en continua pelea? -El primer asentamiento de los filisteos data del siglo XII antes de Cristo.

Dos siglos después, ya dominaban la zona. -Desde el principio, filisteos y judíos se enfrentaron por las mismas tierras. Hay muchos pasajes de la Biblia dedicados a describir estas luchas, y la más famosa es la de David (judío) y Goliat (jefe de los filisteos).

David derrotó entonces al gigante Goliat con una pedrada de su honda. -Los filisteos fueron dominados por asirios, babilonios y persas a lo largo de los siglos. -En el siglo II antes de cristo fueron dominados por los reyes judíos. -En el siglo I, coincidiendo con la vida de Jesucristo, el territorio quedó bajo dominio del imperio romano. -Se extiende la cristianización entre los palestinos y llega a existir una Iglesia Palestina. Conviven con judíos y arameos. -En el año 70 después de Cristo, el general romano Tito, sofoca una rebelión judía, destruye el templo de David (del cual queda un muro, el muro de las lamentaciones), y provoca la expulsión del pueblo judío de unas tierras que ellos consideran sagradas.

Se le da el nombre de Palestina a la región, con capital en Jerusalén. Era la diáspora (dispersión). -Tras debilitarse el imperio romano, los  musulmanes toman Palestina en el siglo VII y comienza la islamización.

El árabe sustituye al griego y arameo como idioma de los palestinos. -Los cruzados intentan recuperar su Tierra Santa para el cristianismo. A pesar de sucesivas oleadas, Palestina sigue bajo influencia musulmana, aunque de diferentes orígenes: los otomanos toman el control a partir del siglo XVI hasta el siglo XX.

-Tras la desaparición del imperio otomano, al final de la Primera Guerra Mundial, Palestina es administrada por Gran Bretaña. Los judíos de la diáspora comienzan a volver poco a poco a Palestina, su antigua Israel.

-Los palestinos se rebelan varias veces contra el dominio británico por permitir la inmigración de judíos y la venta de territorio árabe a los israelíes. -Los judíos presionan para que se funde el estado de Israel en lo que antes era Palestina. Usan atentados contra las tropas británicas.

  • -En 1947, Naciones Unidas admite la partición del territorio en dos mitades: una para los palestinos y otra para los judíos;
  • – En 1948 los judíos declaran el nacimiento del estado de Israel;
  • La liga árabe responde declarando la guerra;

Tras varios meses de conflicto, los palestinos quedan recluidos en dos territorios: Cisjordania (interior) y la Franja de Gaza (costera). -Desde entonces, se suceden diversas guerras entre judíos y árabes, que se saldan con la victoria de los judíos, quienes toman más territorio como los altos del Golán, junto a Siria. – Israel tiene el control militar de Cisjordania (junto con la Autoridad Nacional Palestina) y el control del espacio aéreo sobre Gaza, así como de las comunicaciones terrestres y el suministro de agua de esta franja. Por eso se considera que la Franja es un inmenso campo de refugiados palestino. -Actualmente, viven 1,5 millones de personas en la Franja de Gaza, existe un paro muy elevado, y viven de las ayudas humanitarias. Un tercio del PIB de Gaza procede de los empleos de palestinos en Israel, quienes tienen que cruzar la frontera todos los días para trabajar.

– Los palestinos emplean organizaciones terroristas para atacar los enclaves judíos. En 1988 se declaró el estado de Palestina, que no es reconocido por la ONU, pero sí por numerosos países. Hoy 138 países le dan ese estatus, pero entre ellos no están EEUU ni la UE.

-Los grupos terroristas usan Gaza como base para hostigar las posiciones israelíes más cercanas como Tel Aviv. -Hamas es un movimiento político con presencia en el parlamento palestino, pero con elementos radicales entre sus filas. En respuesta, Israel bombardeó posiciones de Hamas en Gaza, asesinando a su vez a la población.

¿Cuándo empezó el conflicto entre Israel y Palestina según la Biblia?

Para el caso de nuestros agitados días, los ataques se iniciaron a finales de julio de 2014, pero son parte de una estrategia de mutuo combate que tiene ya no siglos, sino milenios. Es pertinente, por tanto, afirmar aquí que no es bueno meter en el mismo saco el conflicto palestino-israelí actual que las viejas tribulaciones y conflictos entre árabes e israelitas, como se les llamaba a las tribus hebreas en la antigüedad clásica, tomando como ejemplo las de los tiempos del Antiguo Testamento. Abraham abandonó Ur, en Caldea, hoy Irak, y emprendió camino hacia la tierra de Canaán, en los actuales territorios de Palestina e Israel, Líbano, Siria y Jordania. Esto ya anuncia la conexión simbólica y religiosa entre Israel y Canaán. En la Biblia dijo Dios a Abraham: “Daré esta tierra a tu descendencia”. Génesis 12:7. Hacia el año 1270 a. , los descendientes de Abraham, representados por las 12 tribus de Israel, conquistan parcialmente Canaán, luego de su éxodo de Egipto y distribuyen el territorio entre las 12 tribus. Esa repartición, sin embargo, tiene constantes escaramuzas de samaritanos edomitas y filisteos, así como de los llamados pueblos fenicios del Líbano.

  • La variopinta y trágica historia de estos conflictos entre árabes y hebreos ha mutado muchas veces, y también es útil conocer los factores que han producido estas mutaciones;
  • No ha sido siempre el territorio el principal factor del conflicto, como podrá verse en esta cronología;

No obstante, ninguno de estos pueblos tuvo un claro predominio sobre todo el territorio cananeo. Aproximadamente en el 722 a. , dos siglos después de la muerte de Salomón, comienzan las invasiones de los diferentes imperios al Reino dividido de Israel, que dan lugar a lo que se conoce como la “Diáspora”, con invasiones provenientes del Imperio Asirio. La primera diáspora tiene su origen ya en el siglo VI a.

, cuando Nabucodonosor, tras sus campañas militares a la emblemática Jerusalén, deportó a miles de hebreos a Babilonia, en donde soportaron más de un siglo de cautiverio. Después de la liberación, gran número de ellos se establecieron en el norte de Egipto, Asia menor y sur de Europa.

El Imperio Persa restaura a los judíos en Palestina, y luego el Imperio de Alejandro Magno y el Imperio Romano provocan un nuevo éxodo, llamado la Segunda Diáspora. Entre tanto, las tribus árabes de Palestina se funden con los colonos griegos, sirviendo como agentes de comercio. La segunda diáspora comienza con la destrucción de Jerusalén por Tito, hijo del emperador Vespasiano, en el año 70 d. , tras cinco meses de asedio, y el traslado de numerosos esclavos judíos a Roma y a muchas provincias del Imperio, durante la cual aprenden las lenguas del mundo romano, y allí son escribas y viven del activo comercio del Mediterráneo. El Imperio Oriental domina Palestina durante esos siglos, con claro predominio cristiano.

El Imperio Árabe conquistó el territorio del antiguo Imperio Bizantino y se expandió rápidamente, estableciendo un nexo territorial y religioso del Islam con Palestina y luego con todo el Magreb, y luego con España, ocupando tierras conocidas por la migración de los judíos de la Segunda Diáspora.

Durante esos siglos de apogeo del Islam temprano la relación con los árabes conoció largos periodos de hermandad y cercanía, si bien siempre hubo roces y recelos mutuos. Esta situación de coexistencia continuaría hasta finales de la Edad Media occidental. El ejército turco seljucí conquistó Palestina en el siglo X d. , y desde entonces se inicia otra etapa de persecución de los judíos en el exilio y con los árabes reducidos a una ruda esclavitud. La trascendencia de los judíos en Europa no hace más que crecer durante el Medievo, creando tensión entre sus comunidades sinagogales y los pueblos en los que se asentaron. En Europa, el movimiento por la asimilación tomaba vuelo durante el Renacimiento. Tal movimiento consistía, básicamente, en obligar a los judíos a dejar de practicar el judaísmo, desechar su identidad y tomar las formas de educación y cultura propias de las sociedades europeas. La expulsión de los sefardíes de España en 1492 es la última de las que llevan a cabo todas las naciones occidentales. Por su parte, los árabes sufren el rígido control otomano desde el siglo XVI hasta el XX. Todo impulso reivindicatorio explícito es reprimido por los sultanes de la sublime Puerta. Palestina es un mero bastión comercial, rara vez visitado por extranjeros, hasta la llegada de británicos y franceses a la región a finales del siglo XIX. Moses Mendelssohn propicia una campaña de reconocimiento y reconciliación del judaísmo en la racionalista Europa del siglo XVIII, con cierto éxito, al menos en parte de la futura Alemania. Luego, sin embargo, se desatan los pogromos con gran exterminio de judíos en Prusia, Austria-Hungría y Rusia, motivando entonces fuertes migraciones hacia Estados Unidos, Canadá y Argentina. El siglo XIX es el del surgimiento del Sionismo de Theodor Herzl. En 1896 publicó su Famoso ensayo El estado judío, en el que expuso la idea de crear un hogar nacional judío. En 1897 organizó el primer Congreso Sionista Mundial, y desde entonces su activismo rindió buenos frutos entre diplomáticos del Imperio Británico. En efecto, en 1917 se hace pública la Declaración Balfour, en la que se concede razón a los sionistas. En diciembre, el general británico Allenby toma la ciudad de Jerusalén al Imperio Otomano. La población de Palestina es entonces de unos 700. 000 habitantes que, en su mayoría, son árabes y musulmanes. En 1935, con Hitler en el poder, aparecen las Leyes Raciales de Núremberg, por medio de las cuales los judíos alemanes se quedan sin derechos civiles y políticos. Estas leyes dan lugar a que, en los años siguientes, se promulguen decretos complementarios de expropiación, exterminio o expulsión. Como consecuencia de estas leyes llegan a Palestina millares de judíos alemanes que usaban a la isla de Chipre como puente. Tras muchas tensiones entre los varios grupos establecidos en Palestina, David Ben-Gurion proclama la independencia del Estado de Israel, en mayo de 1948. Los Estados árabes forman una coalición integrada por Líbano, Siria, Jordania, Irak y Egipto, quienes enseguida declaran la guerra al naciente Estado de Israel, que vence en la contienda. Pero, los vencedores, extienden su territorio en represalia, asfixiando a los palestinos, que deben ir al exilio.

Entre tanto, las Cruzadas marcaron la pauta de una Palestina mitad cristiana y mitad musulmana. Pronto, Saladino habría de romper ese cerco, y desde finales del siglo XIII Jerusalén sería bastión exclusivo del Islam hasta el siglo XX.

La compleja historia sigue hasta el presente, tras sendas guerras en 1956, 1967 y 1973. Los acuerdos de paz de Camp David, firmados en 1979, cuestan la vida a Anwar el Sadat, presidente egipcio. Luego Arafat trató y no lo consiguió. Más tarde apareció Hamas, con sus arengas y cohetes. Y así, y hasta esta mañana, las disputas siguen, sin que haya aún más que dos bandos de vencidos..

¿Qué dice la Biblia sobre el Estado de Israel?

(16-22) Isaías 43-47. El Señor salvará a Israel y destruirá a Babilonia – En los capítulos 43 y 44 Isaías asegura al pueblo de Israel que sólo el Señor tiene el control de todo y el poder para salvarlo, que El es su Redentor y que borrará los pecados de la nación.

Entonces, hablando proféticamente pero en tiempo pasado (Isaías ya había visto el sacrificio redentor del Señor, aunque todavía no se había efectuado), declaró que la Expiación se había llevado a cabo y que la redención de Israel dependía de su retorno a El.

(Véase Isaías 44:21-22. ) El capítulo 45 revela cómo y mediante quién el Señor redimiría a Judá, un resto de Israel. El capítulo 46 deplora la existencia de los ídolos y declara que los ídolos mismos están en cautiverio. El capítulo 46 revela la dramática destrucción final de la Babilonia temporal y espiritual.

¿Cuál es el problema que existe entre Israel y Palestina?

Asuntos políticos – La soberanía de Israel ha arrastrado el conflicto entre frentes musulmanes y judíos durante 73 años y ha dado como resultado cinco guerras y la creación de la Agencia de la ONU para refugiados palestinos. Una de las postales más ilustrativas del más reciente choque armado es el bombardeo a las oficinas de la agencia informativa estadounidense AP y la catarí Al Jazeera en Gaza hace unas semanas.

En respuesta a la consolidación política de Israel como Estado judío se crea la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en 1964 , misma que fue cuestionada durante el estallido de la primera Intifada en 1987.

Aquella rebelión, conocida popularmente como la guerra de las piedras, encaminó dos procesos de negociación en Madrid (1991) y Oslo (1993) , con lo que se impulsa un primer esbozo de paz que permanece estancado. Desde 1999 se ha esperado el establecimiento del Estado palestino, lo cual no ha ocurrido.

Todo lo contrario: en el año 2000 explota la segunda Intifada , donde se refleja el conflicto entre los dos liderazgos palestinos más importantes: Fatah y Hamas. Así lo explicó la internacionalista y catedrática de la IBERO Puebla, Nofret Hernández Vilchis.

El conflicto político ha perpetuado la desventaja territorial de los musulmanes. El primer plan de partición del territorio ocurre en 1937 , donde se procuraba respetar la demografía judía y musulmán; aun así, Israel consiguió retener el 78% del territorio palestino en 1948.

Para la especialista, el problema central se encuentra en la ciudadanía: 1. 6 millones de árabes-israelíes viven en Israel, pero son considerados como ciudadanos de segunda , lo que los segrega de la participación política.

Además, 2. 1 millones de palestinos viven en Gaza y 2. 7 millones en Cisjordania, ambos epicentros del conflicto armado. “El problema de la demografía es que, sin contar a los refugiados, hay la misma cantidad de judíos israelíes y palestinos [6. 8 millones] “, explicó.

¿Quién creó Palestina?

El asentamiento de los cananeos (pueblo que junto a los filisteos est en el origen del pueblo palestino) en la tierra que se conoci como Canan, y que luego se llamara Palestina, tuvo lugar entre el 3000 y el 2500 a. Los jebuseos, una de las tribus cananeas, levantaron all un poblado al que llamaron Urusalim, (Jerusaln), ciudad de la paz.

  1. Hacia el ao 2000 a;
  2. pas por Palestina otro pueblo semita nmade, los hebreos, conducido por Abraham;
  3. Siete siglos ms tarde, volvieron, procedentes de Egipto, doce tribus hebreas al mando de Moiss;
  4. Se trabaron violentos combates por la posesin de la tierra;

Cuatro siglos despus David unific el reino judo. Tras la muerte de su hijo Salomn, los hebreos se dividieron en dos reinos, Israel y Judea, que ms tarde cayeron en manos de los asirios (721 a. ) y los caldeos (587 a. En esta ltima fecha Nabucodonosor destruy Jerusaln y llev a los judos en cautiverio a Babilonia.

Palestina fue conquistada por Alejandro Magno en el 332 a. C y qued bajo dominio griego. A su muerte retorn al imperio egipcio de los Ptolomeos. Ms tarde fue dominada por los selucidas de Siria. Una rebelin encabezada por Judas Macabeo restableci un estado judo en el ao 67 a.

En el 63 a. Palestina fue incorporada al Imperio Romano. Los romanos reprimieron severamente la resistencia de los macabeos, zelotes y otras tribus judas. Como parte de esa represin fueron crucificados miles de rebeldes, alrededor del ao 30 d. , en los tiempos de Jess de Nazareth.

  • En el 70 d;
  • el emperador romano Tito destruy el Templo de Salomn;
  • Aos ms tarde, en el 135 d;
  • , los judos fueron expulsados de Jerusaln y el emperador Adriano construy una ciudad pagana sobre sus ruinas;
  • A partir del ao 330 Palestina qued bajo el dominio Bizantino;

En el ao 638 Omar Al-Khattaab entr en Jerusaln, puso fin a la era bizantina y dio inicio la era rabe-islmica. Segn la tradicin islmica, en esa ciudad ascendi al cielo el profeta Mohamed (Mahoma), con lo que Jerusaln adquiri carcter sagrado para las tres grandes religiones monotestas, nacidas de un tronco comn.

La fe islmica y el idioma rabe unificaron a los pueblos semitas, excepto los judos. Con breves intervalos de dominacin parcial de los cruzados cristianos y los mongoles en los siglos XI, XII y XIII, Palestina tuvo gobiernos rabes durante casi un milenio e islmicos durante un milenio y medio.

En 1516 el Imperio Otomano conquist Jerusaln y mantuvo all su hegemona hasta el fin de la Primera Guerra Mundial. A partir de 1878 comenzaron a establecerse los primeros asentamientos de judos en Palestina, impulsados por el movimiento sionista. Alrededor de 25 mil inmigrantes entraron ilegalmente desde el este de Europa.

  • El barn francs de origen judo Edmond Rotschild apoyaba econmicamente las actividades sionistas;
  • En 1895 el total de la poblacin de Palestina ascenda a 500 mil personas: 453 mil eran rabes palestinos y ocupaban 99% de la tierra; 47 mil eran judos y eran dueos del 5% de la tierra;

El Fondo Nacional Judo, fundado por el V Congreso Sionista, se encarg de comprar tierras y entre 1904 y1914 se produjo la segunda ola migratoria. En 1909 se instal el primer kibutz (granja colectiva) al norte de Yaffa. Al estallar la Primera Guerra Mundial, Inglaterra prometi la independencia de las tierras rabes bajo el gobierno otomano, incluyendo Palestina, a cambio de su apoyo contra Turqua, aliado de Alemania.

En 1917, el ministro de Relaciones Exteriores britnico envi una carta al barn Rotschild (conocida como Declaracin Balfour) en la que comprometa los esfuerzos de Inglaterra para la creacin de un Hogar Nacional Judo.

Los palestinos realizaron su primera conferencia en 1919 y se opusieron a la Declaracin Balfour, pues aspiraban a la creacin de un Estado Palestino independiente, tal como los britnicos haban prometido a cambio de su apoyo durante la guerra. En 1920 la Conferencia de San Remo garantiz el mandato britnico sobre Palestina.

Dos aos ms tarde el Consejo de la Liga de las Naciones promulg un mandato que promova el establecimiento en ese territorio de un Hogar Nacional para el pueblo judo. Durante seis meses los palestinos realizaron huelgas y movilizaciones en protesta por las confiscaciones de tierra y la inmigracin ilegal, que tena por objeto aumentar la escasa poblacin juda y justificar sus aspiraciones territoriales.

El gobierno ingls public un nuevo Libro Blanco, que restringa la inmigracin juda y ofreca la independencia de Palestina al cabo de 10 aos. La resolucin fue rechazada por los sionistas, quienes organizaron milicias y lanzaron una campaa sangrienta contra britnicos y palestinos.

  1. El 9 de abril de 1948, un destacamento de la organizacin Irgun, comandado por Menahem Begin, invadi la aldea de Deir Yassin y asesin a 254 civiles;
  2. El terror provoc el xodo de decenas de miles de palestinos;

Al fin de la Segunda Guerra Mundial, las Naciones Unidas aprobaron la particin de Palestina (Resolucin 181). Los palestinos, que constituan el 70% del total de la poblacin y tenan el 92% de la tierra, fueron reducidos al 43% del territorio. El resto fue entregado a los judos, que representaban el 30% de la poblacin y posean slo el 8% de la tierra.

Jerusaln se consider dentro del 1% que quedara como zona internacional. El 14 de mayo de 1948 los judos proclamaron el Estado de Israel. Al da siguiente estall la primera Guerra rabe-israel y y naci el conflicto de Oriente Medio.

Palestina qued dividida en tres partes: la que ocupaba Israel; la ribera occidental del Jordn (Cisjordania) que pas a Jordania, y Gaza, que qued bajo la administracin de Egipto. Unos 700 mil palestinos fueron expulsados de sus hogares, huyeron a los pases vecinos y se instalaron en campos de refugiados.

En 1964 se cre la a Organizacin para la Liberacin de Palestina (OLP), para defender los intereses del pueblo palestino y afirmar su identidad a nivel regional e internacional. En 1969 Yasser Arafat fue elegido presidente de la organizacin.

Los grupos palestinos que actuaban en la clandestinidad, como Al Fatah, desconfiaban de esa organizacin promovida por los gobiernos rabes y tambin de su nfasis en la lucha diplomtica. Convencidos de que la recuperacin del territorio slo sera posible a travs de operaciones militares, el 1 de enero de 1965 realizaron la primera accin armada en Israel.

  • En 1967 estall la Guerra de los Seis Das: Israel ocup todo Jerusaln, el Goln sirio, el Sina de Egipto y los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza;
  • La ONU llam a Israel a retirarse de los territorios rabes ocupados por la fuerza y declar el derecho de los palestinos al retorno y a la autodeterminacin;

La derrota de los ejrcitos rabes reforz la conviccin de que la lucha guerrillera era el nico camino. En marzo de 1968, durante un combate en el pueblo de Al Karameh, los palestinos obligaron a los israeles a replegarse. La escaramuza pas a la historia como la primera victoria de las armas palestinas.

Los grupos armados se integraron a la OLP y obtuvieron el respaldo de los gobiernos rabes. El fortalecimiento poltico y militar de los palestinos fue percibido como una amenaza por el rey Hussein de Jordania, que hasta entonces haba actuado como su representante y portavoz.

En setiembre de 1970 esta situacin se volvi insostenible. Elementos de la resistencia palestina en Jordania, conocidos como fedayines (del rabe fidai, el que sacrifica su vida por la causa) fueron atacados por fuerzas del rey Hussein, compuestas mayoritariamente por beduinos, en respuesta a varios secuestros de aviones civiles perpetrados por el Frente de Liberacin Palestina, liderado por George Habash.

  • Una guerra civil de 10 das deriv en 3;
  • 500 muertes y gran destruccin material en Jordania;
  • La OLP fue expulsada de Jordania e instal su cuartel general en Beirut;
  • El nuevo exilio redujo la posibilidad de realizar acciones armadas dentro de Israel y surgieron grupos radicalizados como Setiembre Negro, cuyo nombre deriv de la lucha entre fuerzas del gobierno jordano y fedayines palestinos, que realizaron atentados contra instituciones y empresas israeles en Europa y otras partes del mundo;

La direccin de la OLP pronto comprendi la necesidad de cambiar su tctica; sin abandonar la lucha armada, inici una gran ofensiva diplomtica y pas a dedicar gran parte de sus esfuerzos a consolidar la unidad e identidad palestinas. La Conferencia de Argel de los No Alineados, celebrada en 1973, identific por primera vez el problema palestino, en lugar de la rivalidad entre Israel y los pases rabes, como la clave del conflicto en Oriente Medio.

En 1974 una conferencia cumbre de la Liga rabe reconoci a la OLP como nico representante legtimo del pueblo palestino. En octubre de ese ao la OLP fue admitida como observadora por la Asamblea General de la ONU, que reconoci el derecho del pueblo palestino a la autodeterminacin e independencia.

El 10 de noviembre de 1975, la Asamblea General de Naciones Unidas adopt, por una votacin de 72 a 35 (con 32 abstenciones), la Resoulcin 3379, que estableci que el sionismo es una forma de racismo y discriminacin racial. La resolucin fue revocada el 16 de diciembre de 1991, por una votacin de 111 contra 25 (y 13 abstenciones).

El programa de la OLP, acordado en 1968, llamaba a sostener la lucha armada contra la ocupacin sionista, para liberar toda Palestina, incluyendo las fronteras internacionales del Estado de Israel, reconocidas antes de la guerra de 1967.

La lucha armada es la nica va para liberar Palestina. Esta es la estrategia general, no meramente una fase tctica. Ello implicaba, necesariamente, el fin del actual Estado de Israel. No obstante, sin renunciar a esta meta, la OLP pas a admitir como solucin temporal el establecimiento de un Estado palestino independiente en cualquier parte del territorio eventualmente liberado por las armas o del que Israel se retire.

En 1980, el primer ministro israel Menahem Begin y el presidente egipcio Anwar Sadat firmaron, con mediacin estadounidense, un acuerdo de paz en Camp David. Israel se comprometa a retirarse de la pennsula del Sina.

Poco despus se multiplicaron los asentamientos en Cisjordania, con apropiacin de tierras palestinas aumentando la tensin en los territorios ocupados. Sucesivas votaciones contrarias a estas medidas en las Naciones Unidas quedaron desprovistas de todo efecto prctico, ya que el veto estadounidense en el Consejo de Seguridad haca imposible cualquier tipo de sancin contra Israel.

En julio de 1982, en un intento de resolver definitivamente el problema palestino, fuerzas israeles invadieron Lbano. Buscaban destruir la estructura militar de la OLP, capturar el mayor nmero posible de sus dirigentes, que desarrollaban ataques a lo largo de la frontera norte de Israel, anexar la parte sur del Lbano e instalar en Beirut un gobierno dcil.

La masacre ocurrida en los campamentos de refugiados de Sabra y Shatila, llevada a cabo por el Ejrcito Libans bajo las ordenes del Ministro de Defensa Israel, Ariel Sharon, hizo surgir la simpata internacional para con el sufrimiento del pueblo palestino.

El cuartel general de la organizacin pas a instalarse en Tnez y, en recorrida por Europa, Yasser Arafat fue recibido con honores de jefe de Estado en varios pases, en particular en el Vaticano. Discretamente la OLP inici conversaciones con dirigentes israeles proclives a una solucin negociada con los palestinos.

La invasin del Lbano hizo surgir grupos pacifistas pequeos pero activos dentro de Israel, que reclamaban un dilogo con la OLP. Algunos grupos palestinos radicales cuestionaron esa aproximacin y discreparon con la lnea poltica de Arafat. La OLP se dividi y sus fracciones se enfrentaron, a veces violentamente.

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En 1987, tras aos de dificultades internas, el Congreso Nacional Palestino, reunido en Argel, recompuso la unidad de la OLP. Ese mismo ao los funerales de varios jvenes palestinos muertos en enfrentamientos con patrullas militares israeles llevaron a nuevas confrontaciones, huelgas generales y protestas civiles.

Comenz la Intifada (levantamiento popular) en la franja de Gaza, Cisjordania y Jerusaln Oriental. La Intifada marc una nueva etapa en la lucha palestina: por primera vez la poblacin jvenes, nios y ancianos se levantaba contra del ejrcito de ocupacin. Muchos civiles desarmados arrojaban piedras en las luchas callejeras, hecho que caus impacto mundial debido a la utilizacin, por parte de la ocupacin israel, de armamento pesado para reprimir las protestas.

  1. La Intifada dur aproximadamente cinco aos y socav la ya precaria economa de los habitantes de los territorios ocupados;
  2. El 14 de noviembre de 1988, el Consejo Nacional Palestino (parlamento en el exilio), reunido en Argel, proclam el Estado Palestino Independiente, de acuerdo a la resolucin 181 de Naciones Unidas de 1948 que divida Palestina en dos estados, uno judo y otro rabe palestino;

Esto implicaba aceptar al Estado de Israel. Das despus, 54 pases reconocieron al nuevo Estado. Arafat fue elegido presidente palestino y en esa condicin habl en la Asamblea General de la ONU. Repudi el terrorismo, acept la existencia de Israel y pidi el envo de fuerzas internacionales a los territorios ocupados.

Como consecuencia de su discurso, el presidente estadounidense Ronald Reagan decidi iniciar conversaciones con la OLP. Al estallar la Guerra del Golfo en 1991, las simpatas proiraques del pueblo palestino se expresaron claramente.

Este apoyo priv a la OLP del sostn financiero de las ricas monarquas del Golfo, contrarias al rgimen de Irak. En setiembre de 1991 Arafat fue confirmado como presidente de Palestina y de la OLP, y el Consejo Nacional Palestino acept la renuncia de Abu Abbas, lder del Frente de Liberacin de Palestina.

Abbas fue condenado en rebelda por un tribunal italiano a cadena perpetua por el secuestro del crucero Achille Lauro, en 1985. En 1991, auspiciada por Estados Unidos y la ex URSS, comenz en Madrid la primera Conferencia de Paz para Oriente Medio.

Palestinos e israeles acordaron el reconocimiento mutuo. En setiembre de ese ao se firm en la Casa Blanca la Declaracin de Principios entre Israel y la OLP, que estableci un plazo de cinco aos para la retirada de Israel de los territorios ocupados y para la discusin del estatuto definitivo de la franja de Gaza, Cisjordania y Jerusaln oriental, culminando con el establecimiento de un Estado Palestino independiente.

El parlamento israel ratific el reconocimiento de la OLP y la Declaracin de Principios. El Consejo Central de la OLP aprob, por su parte, el texto acerca de la autonoma. Hamas y Hizbollah en el campo palestino, as como los colonos de los asentamientos ubicados en los territorios ocupados y la extrema derecha, del lado israel, se opusieron al acuerdo.

En un clima de hostilidad, se pospuso la retirada militar israel de Gaza y Jeric, prevista para el 13 de diciembre. En mayo de 1994, Rabin y Arafat firmaron el acuerdo de autonoma Gaza y Jeric primero, mientras continuaba la retirada israel, lo que permiti el regreso de soldados del Ejrcito de Liberacin de Palestina exiliados en Egipto, Yemen, Libia, Jordania o Argelia.

Luego de 27 aos de exilio Arafat lleg a Gaza en julio y asumi como jefe del Ejecutivo de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). En las zonas donde rega la autonoma palestina comenz una afluencia de inversiones de capitales palestinos y extranjeros, adems de la ayuda internacional, para preparar los cimientos del futuro Estado.

La lucha entre el histrico lder de la OLP y sus adversarios islamistas, opuestos a los acuerdos con Israel, se hizo cada vez ms violenta. Arafat quera que Hamas participara en las elecciones generales palestinas de enero de 1996, lo que le hubiera dado mayor legitimidad a su liderazgo.

Los islamistas boicotearon los comicios. Arafat fue elegido presidente con 87% de los votos y los candidatos oficialistas obtuvieron 66 de las 88 bancas en juego. La eleccin de Benyamin Netanyahu, lder conservador del Likud, como primer ministro israel (ver Israel) en mayo agrav la tensin entre ambos pases.

Las difciles negociaciones culminaron con el retiro de las tropas israeles de la ciudad de Hebrn en 1997. Ese mismo ao, y en base a los acuerdos entre ambas partes, se logr la liberacin de presos polticos palestinos de las crceles israeles. A fines de 1997 se produjo un quiebre en las conversaciones, debido a que Netanyahu desconoci lo acordado y continu con la construccin de nuevos asentamientos ilegales.

El hecho origin fuertes enfrentamientos y duras condenas internacionales. Arafat manifest que, vencido el plazo de cinco aos establecido en compromisos asumidos, l declarara un Estado Palestino independiente con capital en Jerusaln Oriental.

En 2000, el presidente estadounidense Bill Clinton invit a Arafat y al primer ministro israel Ehud Barak a reunirse en Camp David. Las propuestas norteamericanas e israeles para un acuerdo definitivo no cumplan las demandas palestinas bsicas: no se desmantelaban los asentamientos ilegales de Cisjordania, no se contemplaba el retorno de los refugiados ni el control palestino de las fronteras.

Jerusaln, ciudad santa para musulmanes y judos, se convirti en el mayor obstculo para la negociacin ya que las partes pretendan erigir all su capital. La tensin se agrav con la visita del ex ministro de defensa israel Ariel Sharon a la explanada de las mezquitas, en Al Quds/Jerusaln, lugar sagrado para musulmanes y judos.

Fue el inicio de una nueva Intifada; una serie de ataques suicidas con bomba en centros urbanos isreaeles provocaron numerosas vcitmas civiles israeles y Tel Aviv retom sus bombardeos sobre poblaciones palestinas que dejaron 400 muertos. La victoria de Sharon en las elecciones israeles de febrero 2001 fue un nuevo golpe al proceso de paz.

  1. Ese mes la secretara general de Naciones Unidas dio a conocer un documento que sealaba que el bloqueo econmico impuesto por Israel en Cisjordania y la franja de Gaza pona al gobierno de Arafat al borde del colapso por falta de fondos;

El enviado especial de la ONU a Medio Oriente, Terje Roed-Larsen, advirti que si otros pases no apoyaban monetaria y urgentemente a los palestinos (segn el informe se necesitaban 1. 000 millones de dlares para el resto de ese ao) la violencia se incrementara.

  • Durante los meses siguientes los combates aumentaron;
  • La arremetida israel y el estancamiento de las negociaciones aumentaron la resistencia contra la ocupacin y Sharon respondi con asesinatos selectivos a presuntos terroristas y ampli su ofensiva atacando ncleos y pueblos palestinos con helicpteros y barcos de guerra;

Varios cientos de palestinos murieron durante la rebelin y las acciones militares continuaron con la ocupacin de los territorios bajo relativo control palestino. Tras los ataques contra Nueva York y Washington del 11 de setiembre de 2001, Sharon crey que la opinin pblica internacional y la actitud de los gobiernos occidentales podra volverse a su favor, y profundiz su ofensiva contra la rebelin palestina.

  • Debido a la necesidad de sumar aliados a su campaa antiterrorista contra el rgimen talibn afgano, George W;
  • Bush prefiri mantenerse distante y evitar confrontaciones con el resto de los pases rabes;
  • Numerosos atentados suicidas realizados por militantes radicales palestinos sealaron una nueva fase del enfrentamiento;

Para reforzar la seguridad, Sharon limit el trnsito de bienes y personas a travs de las fronteras de Cisjordania y la franja de Gaza desde el inicio de la insurreccin. La medida perjudic tanto a obreros como a empresas palestinas. En diciembre Sharon cort toda negociacin con Arafat.

  • La nueva estrategia israel pasaba por no considerar al lder palestino como interlocutor vlido;
  • Las restricciones al movimiento de bienes y personas en Israel y los territorios ocupados tras 18 meses de rebelin situaron a la economa palestina al borde de la quiebra;

El cierre continuado de los puestos fronterizos caus daos irreparables. El desempleo se triplic, afectando a casi el 30% de la mano de obra palestina. En marzo se celebr en Beirut la cumbre de pases rabes, a la que Arafat no pudo asistir porque Sharon lo mantuvo sitiado en su bnker de Ramala durante ms de un mes.

  1. Pese al caos que marc su inicio, la cumbre culmin con la aprobacin de un plan de paz que inclua una decisin histrica: los firmantes se comprometan a reconocer al Estado de Israel, siempre que ste se retirara a las fronteras anteriores a 1967 y permitiera el regreso de los tres millones de refugiados palestinos, y la formacin de un Estado palestino con parte de Jerusaln como su capital;

Israel calific de inaceptable la propuesta. En abril Al Fatah, Hamas, Jihad Islmica, el Frente Popular y el Frente Democrtico para la Liberacin de Palestina, acordaron por primera vez un plan de lucha comn para hacer frente a todo ataque israel. La mayora de los 82 suicidas que haban atacado objetivos en Israel y en los asentamiento judos desde el comienzo de la Intifada, militaban en esas organizaciones integristas.

  1. Ese mismo mes, el campo de refugiados de Jenn fue escenario de sangrientos bombardeos israeles y cientos de palestinos murieron;
  2. Terje Roed-Larsen, el enviado de la ONU, calific de desastre humanitario moralmente repugnante lo ocurrido en Jenn y declar a Sharon persona no grata;

Tras las incursiones en Jenn y otras reas bajo relativo control de la ANP, Israel hizo prisioneros a unos 5 mil palestinos. En junio de 2002 Bush llam a los palestinos a repudiar el liderazgo de Arafat y buscar un lder que no estuviese comprometido con el terrorismo.

En diciembre Arafat posterg la realizacin de elecciones, responsabilizando a Israel. En marzo de 2003, Mahmoud Abbas (un poltico moderado, conocido como Abu Mazen) asumi como primer ministro palestino. En abril, Bush present a Sharon y a Abbas un nuevo plan de paz conocido como Hoja de Ruta, impulsado por el denominado Cuarteto de Medio Oriente (EE.

UU. , la UE, Naciones Unidas y Rusia), que deba conducir a la creacin de un Estado palestino y a la solucin de todos los problemas pendientes para el ao 2005. Acusado por los sectores radicales de hacer demasiadas concesiones a Israel, Abbas renunci en julio.

La violencia se intensific. A ello se sum la construccin de un muro de separacin en Cisjordania, que segn Israel buscaba impedir el ingreso de terroristas. Los palestinos consideraron el muro como un intento por demarcar unilateralmente las fronteras con un eventual Estado palestino, en condiciones ventajosas para Israel.

La Asamblea General de la ONU exigi que Israel detuviera la obra, pero la Unin Europea y EE. UU. pidieron a la Corte Internacional de Justicia que se abstuviera de pronunciarse sobre la legalidad de la construccin. La barrera priv a miles de palestinos de acceder a servicios esenciales como el agua, la salud y la educacin, as como a fuentes de ingresos como la agricultura y otras formas de empleo.

  1. En marzo de 2004, tras un doble atentado suicida de Hamas en el puerto de Ashdod, Israel respondi con un plan de asesinatos selectivos de lderes de movimientos radicales palestinos;
  2. Con un misil disparado desde un helicptero, Israel mat al lder espiritual de Hamas, el jeque Ahmed Yassin, de 67 aos, cuando sala de una mezquita de Sabra (Gaza);

Aunque el asesinato provoc el rechazo unnime de la comunidad internacional, EE. UU. vet en el Consejo de Seguridad de la ONU una mocin de condena. Sharon anunci, en abril de 2004, el Plan de separacin unilateral con los palestinos que inclua la evacuacin de los asentamientos de la franja de Gaza y el desmantelamiento de seis colonias de Cisjordania.

  • A cambio, Israel pretendi el apoyo de EE;
  • UU;
  • para el mantenimiento de bloques de colonias en Cisjordania, donde vive la mayora de los 230 mil colonos israeles, y una declaracin del presidente Bush negando el derecho al retorno de los refugiados palestinos;

En octubre, las fuerzas israeles demolieron las casas de cientos de palestinos y derribaron obras de infraestructura, matando a ms de 70 personas en lo que constituy el ataque ms cruento en la Franja de Gaza en aos. El ataque se realiz luego de que dos nios israeles murieran a causa del disparo de un cohete por parte de Hamas.

El 11 de noviembre de 2004, Arafat muri en Pars. El funeral de Estado se realiz en El Cairo (Egipto). Finalmente Arafat sera enterrado en la sede del cuartel de la Autoridad Nacional Palestina en Ramala, pese a su deseo de ser enterrado en Jerusaln (denegado por Israel).

Rauhi Fatuh, presidente del Consejo Legislativo Palestino, asumi la presidencia de la ANP por 60 das, hasta la celebracin de elecciones generales, mientras Abbas fue nombrado presidente del comit ejecutivo de la OLP. En las elecciones de principios de febrero de 2005, Abbas, candidato del Fatah, fue elegido presidente de la ANP con 62% de los votos e inmediatamente intent persuadir a los grupos radicales Hamas y Jihad Islmica para que suspendieran sus ataques sobre Israel.

  • En febrero, Abbas consigui convencer a Hamas y a la Jihad de que declarasen un perodo extraoficial de alto al fuego;
  • Con este frgil marco, Abbas y Sharon anunciaron la voluntad de encontrarse en Egipto para iniciar conversaciones, pero este encuentro nunca se produjo;

En agosto, el ejrcito israel concluy el operativo de retirada de Gaza, que incluy la evacuacin en muchos casos forzosa de unos 8. 500 colonos, poniendo fin a 38 aos de ocupacin militar de la zona. La continuacin de este proceso se convirti en una incgnita cuando Sharon sufri una hemorragia cerebral y entr en coma en enero de 2006.

Ese mes, inesperadamente, Hamas gan las elecciones parlamentarias y obtuvo 76 de los 132 escaos en disputa. El Fatah se neg a participar del nuevo gobierno formado por Ismail Haniyeh, quien asumi como primer ministro en febrero.

El primer ministro israel interino, Ehud Olmert, anunci que no negociara con el nuevo gobierno a menos que Hamas renunciara a la violencia y reconociese al Estado de Israel, y dej de transferirle los fondos derivados de impuestos e ingresos aduaneros recaudados por Israel en nombre de la ANP.

El congelamiento de las transferencias de fondos israeles y la suspensin de la millonaria ayuda econmica de EE. UU. y la UE, dejaron al gobierno palestino al borde de la asfixia financiera. El gobierno del Hamas resisti las presiones internacionales para lograr que reconociese a Israel y solicit ayuda a los pases musulmanes para poder pagar sueldos pblicos atrasados durante meses.

Durante todo el perodo, Israel continu con su poltica de asesinatos selectivos de lderes y militantes de organizaciones palestinas. En mayo, enfrentamientos entre policas leales a Fatah y una nueva fuerza de seguridad creada por Hamas hicieron surgir temores de una guerra civil entre palestinos.

  1. Abbas, en una difcil situacin desde la llegada de Hamas al poder, anunci que convocara un referndum sobre el reconocimiento a Israel y la viabilidad de la coexistencia pacfica de dos Estados uno israel y otro palestino como solucin al conflicto;

El primer ministro y lder de Hamas, Ismail Haniya fue sustituido por Abbas en junio de 2007 por Salam Fayyad. El presidente justific la decisin aduciendo una emergencia nacional. El premier israel Olmert y el presidente Abbas se reunieron, en agosto de 2007, en Cisjordania.

¿Cuál es el dios de los palestinos?

Las religiones principales del pueblo palestino son el Islam, seguido por alrededor del 93% de la población mayormente en su variedad sunní, el cristianismo seguido por cerca del 6% de los palestinos, principalmente las iglesias católica y las ortodoxas aunque existen también palestinos protestantes, así como algunas.

¿Cuál es el pueblo maldecido por Dios?

Canaán, antigua región del Oriente Próximo situada entre el mar Mediterráneo y el río Jordán en el año 3. 000 antes de nuestra era, abarcaba lo que ahora es parte de Siria, Líbano, Jordania, Israel y Palestina, con la Franja de Gaza y Cisjordania.

¿Cuál es la tierra prometida en la actualidad?

(21-3) Josué 1:4. La tierra prometida – La Palestina bíblica es, según se considera corrientemente, la región que está al sur y al sudoeste de las montañas del Líbano, al norte y oriente de Egipto, al este de las llanuras costeras del Mediterráneo y al oeste del desierto de Arabia.

  1. En superficie Palestina apenas tiene 240 kilómetros desde Dan a Beerseba y su zona más ancha es de 121 kilómetros;
  2. El Señor le prometió a Josué que la extensión original de la tierra prometida a Abraham sería dada a Israel (véase Génesis 15:18; Josué 1:4);

Aunque los israelitas que fueron a la tierra prometida con Josué generalmente fueron fieles y obedientes, como nación Israel pronto volvió a sus viejas costumbres y perdió las bendiciones que le fueron prometidas con relación a la obtención de toda aquella tierra.

¿Qué país era antes Palestina?

Edades Media y Moderna [ editar ] – Al dividirse el Imperio romano , Palestina quedó bajo la dominación del Imperio de Oriente hasta el 636 , cuando se produjo la conquista islámica de la región por los árabes. Los árabes dividieron el Levante mediterráneo en cuatro provincias y llamaron Yund Filastin a la ubicada en Palestina.

La región estuvo sucesivamente bajo el dominio de la dinastía Omeya ( 661 – 750 ), el califato abasí y los turcos selyúcidas ( 1071 ). Las Cruzadas fracasaron en establecer el dominio europeo duradero en “Tierra Santa”.

La Primera Cruzada logró derrotar a los selyúcidas en 1098, tras lo cual el califato fatimí ocupó Jerusalén. Los cruzados lograron tomar de nuevo la ciudad y establecieron allí el reino de Jerusalén del 15 de julio de 1099 al 2 de octubre de 1187 cuando la ciudad fue reconquistada por el sultán Saladino , que estableció la dinastía de los ayubíes en Egipto y Siria; reemplazada por la dinastía de los mamelucos , también en Egipto, que dominó la región hasta 1516 cuando fueron derrotados por los turcos otomanos dirigidos por Selim I.

¿Por qué Dios castigo a Israel?

Introducción El pueblo de la alianza debe peregrinar cuarenta años por el desierto debido a su desobediencia al Señor. Este es uno de los contenidos esenciales que trasmite el Libro de los Números 1. En efecto, Israel debe vagar ese largo tiempo a causa de su rebeldía, que ha merecido tal punición divina.

El Señor lo expresa sin ambages en la larga sentencia que pronuncia, en diálogo con Moisés, ante la constatación del grave delito de los israelitas: ellos han murmurado contra el Señor y así lo han despreciado (cf.

Nm 14,11-35, particularmente en los vv. 32-35). ¿Cuáles son los criterios en que se funda el castigo divino? ¿Ira o justicia? ¿Venganza o misericordia? Solo el estudio detenido de la sentencia antes mencionada permitirá dilucidar estas interrogantes. Se realizará del siguiente modo: primero un análisis contextual del veredicto; luego, se harán algunas consideraciones diacrónicas; después, se abordarán las principales líneas teológicas contenidas en él; y, finalmente, se reflexionará sobre los criterios en que se sustenta.

Contexto literario de la sentencia divina de Nm 14,11-35 a) El castigo divino en el Libro de los Números El castigo divino es un tema recurrente en el Libro de los Números. En efecto, en él se narra que Dios castiga sucesivas rebeliones 2 : comenzando en Taberá con los lamentos del pueblo por la carencia de carne, a los que Dios responde con el envío de miles de codornices, pero también con la plaga subsiguiente en la que murieron “una muchedumbre de glotones” (Nm 11,33-34).

Luego las quejas de María y de Aarón, arrogándose la profecía en desmedro de Moisés, que enardecen la ira del Señor, quien envía la lepra sobre aquella mujer (Nm 12,1-16). Después, la rebelión del pueblo, azuzada por los nefastos reportes de los espías, que termina con el castigo de la generación del Sinaí (Nm 13-14), cuya resolución es objeto de la presente reflexión.

  • Sigue la violación del sábado por un hombre, quien es condenado a muerte (Nm 15,32-36);
  • Posteriormente, la insurrección de Coré, Datán, Abirón y los rubenitas, más doscientos cincuenta hombres principales, quienes se abrogaban la dignidad sacerdotal contra Moisés y Aarón; Dios interviene y hace que la tierra se los trague (Nm 16,1-35);

Más adelante, las quejas del pueblo sediento en Cades, con la reacción del Señor que hace brotar agua de la roca por la intervención de Moisés y el castigo divino contra él y su hermano Aarón por haber desconfiado de Dios en ese trance (Nm 20,1-13). También, las murmuraciones de los israelitas contra Dios, mientras van de camino por el desierto, y el envío de serpientes abrasadoras como punición (Nm 21,4-9).

  1. Finalmente, los israelitas en Peor se adhieren al culto a Baal arrastrados por las mujeres moabitas con quienes fornican: Dios los castiga con una plaga (Nm 25);
  2. Es claro, hay casos de rebeliones comunitarias y rebeldías personales o de grupos determinados, pero todas terminan con la punición divina, aunque en muchas de ellas se observa también que se abren posibilidades de perdón;

La contrapartida ante esta desoladora experiencia de Israel es su fidelidad al Señor. En efecto, en la medida en que el pueblo sigue la voluntad divina, derrota a sus enemigos y conquista su tierra, tomando posesión de ella: Jormá (Nm 21,1-3); derrota a Sijón y conquista la tierra de los amorreos (Nm 21,21-31); acaba con Og, rey de Basán, y se apodera de su país (Nm 21,32-22,1); guerrea contra Madián y lo vence (Nm 25,16-18; 31,1-12).

  1. En síntesis, es el panorama en el que se enmarca gran parte del Libro de los Números (Nm 10,11-36,13 3 ) -y el resumen inicial del Libro del Deuteronomio (Dt 1,1-4,43)- que relatan los cuarenta años de peregrinación del pueblo por el desierto;

La línea gruesa del mensaje es diáfana: en buena medida se narra una seguidilla de castigos por las rebeliones de los israelitas contra la voluntad divina, jalonada de sus victorias en la Transjordania cuando siguen los designios del Señor; estas últimas incluso se pueden considerar el inicio de la conquista de la tierra prometida 4.

  • b) La sentencia divina de Nm 14,11-35 La sentencia divina de Nm 14,11-35 pertenece al relato de la exploración de la tierra prometida y sus consecuencias que abarca los capítulos 13 y 14 del Libro de los Números;

En la narración, los israelitas dan crédito al tinte aterrador que va tomando el relato de la mayoría de los exploradores enviados a la tierra prometida. Ellos la denuestan advirtiendo sobre la peligrosidad de sus habitantes, pese al cariz contrario de Caleb y Josué que, al contrario, instan a los israelitas a ingresar al país, arguyendo que el Señor está con su pueblo (cf.

Nm 13,25-14,9). La rebelión supone que Dios en el Sinaí había ordenado al pueblo la inmediata entrada y toma de posesión de la tierra prometida. Esta orden, sin embargo, solo es explícita en el texto paralelo de Dt 1,6-8: El Señor, nuestro Dios, nos habló así en el Horeb: «Ya han estado bastante tiempo en esta montaña.

¡En marcha!, partan y entren en la montaña de los amorreos, y donde todos sus vecinos de la Arabá, la montaña, la tierra baja, el Négueb y la costa del mar; en la tierra de Canaán y el Líbano, hasta el río grande, el río Éufrates. Miren: Yo he puesto esa tierra ante ustedes; vayan a tomar posesión de la tierra que Yahveh juró dar a sus padres Abraham, Isaac y Jacob, y a su descendencia después de ellos».

El Señor reitera la orden poco después en Cades Barnea, luego de que el pueblo hizo el primer trecho del camino desde el Horeb (cf. Dt 1,21). Esta comprensión no pertenece solo al resumen inicial, sino también al cuerpo del relato del Deuteronomio, pues se vuelve a hacer alusión a este mandato más adelante en Dt 9,22-23.

En el Libro de los Números se narra el movimiento de Israel de otro modo 5. En Nm 10,11-36 encontramos el ofrecimiento que hace Moisés a su cuñado Jobab para que acompañe al pueblo, de modo que lo guíe por el desierto: “nosotros partimos para el lugar del que ha dicho el Señor: se los daré” (Nm 10,29).

Es claro, en esta tradición Moisés y el pueblo entienden que la llegada a la tierra prometida requerirá de un camino por el desierto relativamente prolongado. La orden del Señor, trasmitida a Moisés, al menos no es explícita; solo con un cierto esfuerzo se la puede armonizar con la petición que hace Moisés a su cuñado de prestar el servicio de guía.

En efecto, inmediatamente se relatan las tres primeras jornadas por el desierto (cf. Nm 10,33-36) y, luego, algunos episodios de quejas contra el Señor y contra Moisés (Nm 11,1-12,16). Todo ello en un recorrido en dos etapas: De Quibrot Hatavá a Jaserot (cf.

Nm 11,35) y desde ese lugar al desierto de Parán (cf. Nm 12,16). Se debe notar que en la descripción no se indica ninguna orden divina en relación al desplazamiento de Israel. En Nm 13,1-2, sin embargo, se narra la orden dada por el Señor a Moisés, para que envíe exploradores a la tierra prometida.

Debía consistir en una comitiva de doce hombres principales, uno por cada tribu. Así, Moisés envió la comitiva para que informara sobre el don que el Señor estaba por darles (cf. Nm 13,3. 17-20). Esta orden divina no se contiene en el relato paralelo del Deuteronomio.

Es más, en aquella narración Moisés concede la petición de los israelitas y aprueba el envío de espías sin mediar orden divina alguna (cf. Dt 1,22-23) 6. El relato inicial de la exploración deja la impresión de que los espías harán un reporte muy positivo de la tierra que el pueblo de Israel tiene que conquistar (Nm 13,17-24).

Sin embargo, el informe va adquiriendo matices espeluznantes y desalentadores en razón del poderío de los habitantes del país y la fortificación de sus ciudades (cf. Nm 13,27-29. 3133). Enseguida, los exploradores recomiendan no subir a aquella tierra. Solo se opone Caleb, uno de los expedicionarios (Nm 13,30), aunque más adelante, se sabrá que también Josué se opuso junto con Caleb (Nm 14,6-9).

Sorprendentemente, con todo, en la sentencia divina que sigue a esta nota aclaratoria, se ignora la oposición de este segundo expía. En efecto, se dirá que solo Caleb será eximido de la pena de muerte (Nm 14,24) y, precisamente, por haber obedecido puntualmente lo que había ordenado el Señor.

Con todo, Josué reaparecerá más adelante en la narración, junto a Caleb, entre los liberados de la pena capital en el desierto (Nm 14,30). La omisión inicial de la reacción de Josué junto a la de Caleb a la negativa postura de los espías (Nm 13,30) y también su ausencia en Nm 14,24, no se resuelven con la mera lectura sincrónica.

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En efecto, si Nm 13 y 14 se tratara de un escrito unificado resultarían contradictorias y hasta altamente absurdas algunas cuestiones que se podrían desprender del texto, tal como lo leemos en su forma actual.

Por ejemplo, cabría plantearse las siguientes preguntas: – ¿Por qué el narrador olvidó a Josué cuando describió que Caleb, contrarrestando los nefastos reportes de los otros espías, animaba al pueblo a subir a la tierra prometida? (cf. Nm 14,30). Se hubiera esperado que de alguna manera incluyera también a Josué en esa reacción, así como lo hace poco después, cuando narra que Caleb y Josué rasgaron sus vestiduras en señal de oposición a la murmuración del pueblo, precisamente suscitada por esos reportes (cf.

  1. Nm 13,30 y Nm 14,6-9);
  2. – ¿Sucede que el Señor corrigió su mala memoria -su desvarío- en la larga sentencia que pronuncia contra los culpables, pues en un primer momento solo eximió a Caleb del castigo en razón de su fidelidad, pero luego junto a él también excluyó a Josué? (cf;

Nm 14,24 y 14,30) 7. Consideraciones diacrónicas: un coro polifónico del perdón Las interrogantes recién planteadas ameritan, ciertamente, una solución desde el punto de vista diacrónico. En efecto, encuentran respuestas satisfactorias solo si se comprende que la sentencia divina de Nm 14,11-35, que sanciona la rebelión de Israel en Cades en el desierto de Parán (cf.

Nm 13,25), es la fusión de elementos de distintos origen. Esto es, si se la entiende no como una sola voz, sino como una suerte de coro polifónico. Por eso, a continuación se auscultarán las distintas voces que componen el coro polifónico que ofrece el relato actual, permitiendo también observar el aporte de cada una.

Las operaciones que se ejecutarán serán básicamente tres: una breve comparación intrabíblica, el recurso a los lugares paralelos, como primera aproximación; luego el estudio de las tensiones internas en el discurso de Nm 14,11-35 para individuar las distintas voces que lo componen; finalmente, el contraste de ellas con textos relacionados para percibir algunas notas teológicas con que contribuyen a formar el coro actual.

  1. a) Breve comparación con los paralelos contenidos en Dt 1,19-46 En Dt 1,19-46 se contienen algunas tradiciones escritas paralelas a las que aparecen en Nm 13-14;
  2. En Dt 1,34-37 8 llama la atención que se nombre solo a Caleb entre los exceptuados de la pena capital, decretada a causa de la incredulidad del pueblo, precisamente por la misma razón que se arguye en Nm 14,24: “porque me siguió cabalmente” (expresión correspondiente exactamente a la de Dt 1,36);

Sin embargo, en Nm 14,24 no se dice explícitamente que Caleb se haya opuesto al pavoroso relato de los espías que instaban al pueblo a no subir inmediatamente a la tierra prometida, como era el querer del Señor. Esto último se expresa en Nm 13,30. Esa oposición también aparece en el libro del Deuteronomio en Dt 1,29-32, pero está en boca de Moisés, aunque de modo más extenso y explícitamente poniendo como fundamento de la oposición la confianza en el Señor.

Esta conexión, si bien se supone, no aparece en Nm 13,30. Otro punto a considerar en este parangón radica en que en Dt 1,38, el Señor incluye a Josué entre los que entrarán en la tierra prometida, pero no lo hace en razón de una participación análoga a la de Caleb en la oposición a la rebeldía del pueblo, como se describe en Nm 14,6-9.

En Dt 1,38 se limita a la aseveración de que será Josué, el “ayudante” de Moisés, quien conducirá la entrada del pueblo en la tierra prometida, en contraste con su “jefe” excluido por decisión divina a causa de su debilidad, pues cedió ante la petición de los israelitas de primero explorar la tierra antes de subir a conquistarla (cf.

Dt 1,22. 37). Aunque habría todavía más elementos a considerar, de esta comparación se desprende que muy probablemente en Nm 13-14 se reelaboran las mismas tradiciones escritas que se reportan en Dt 1,19-46 sobre el suceso en cuestión.

Sendos textos lo hacen de un modo diferente. Cabe señalar que en la disposición del libro del Deuteronomio hay un elemento ausente: la intercesión de Moisés en favor del pueblo. Es precisamente en esa argumentación donde se pone al descubierto con mayor claridad la razón del perdón divino.

b) Tensiones al interior de la sentencia divina de Nm 14,11-35 En la sentencia de Nm 14,11-35, el Señor comunica a Moisés que acabará con el pueblo que lo ha desdeñado y ha desconfiado de él (v. 11) y que hará del mismo Moisés un nuevo pueblo elegido (v.

12). Moisés intercede por los israelitas, logrando aplacar al Señor con sus argumentos (vv. 14-19), quien perdona al pueblo pero sentencia que los culpables no verán la tierra prometida: es decir, morirán antes de que el pueblo acceda al país (vv. 20-24). Establece una excepción: solo Caleb y su clan tomarán posesión de la tierra (cf.

  1. 24) en atención al espíritu que lo movió y a que lo siguió cabalmente (= obediencia);
  2. Es evidente que esta excepción contrasta con la primera decisión divina: ¿por qué solo se tiene en cuenta a Caleb y a su clan una vez que se ha perdonado al pueblo? ¿Consiste el perdón del Señor en la preservación de los inocentes representados en Caleb y su progenie? La narración continúa y se impone otra contradicción;

En los vv. 26-27 el Señor profiere preguntas retóricas que en cierta medida son paralelas y retoman interrogantes similares planteadas en el v. 11. En todos estos versículos se contienen preguntas que se autoplantea el Señor como reacción ante el desdén y la desconfianza del pueblo frente a los espeluznantes reportes de los exploradores (v.

11) y a la murmuración consecuente de los israelitas (vv. 26-27). El v. 27 puede ser leído como una vuelta atrás. Un detalle relevante al comparar estos versículos radica en que en el v. 11 el interlocutor del Señor es solo Moisés, mientras que en el v.

26, se agrega también a Aarón. Acto seguido, se repite la misma punición, “no entrarán en la tierra” los israelitas que han murmurado contra el Señor (v. 30), aunque se agregan especificaciones tanto de la pena como de las personas a las que se les aplica.

  1. Respecto de la sanción se aclara que consiste en la pena capital: los culpables morirán en el desierto (“caerán”, “sus cadáveres caerán”; “no quedará ninguno en el desierto: todos deben morir”, cf;
  2. vv;
  3. 29;

32-33. 35). Con todo, se amplía el número de los eximidos de esta pena: además de Caleb (y su descendencia, se supone; cf. 24), se exceptúa a Josué, hijo de Nun (v. 30), y a todos los pequeñuelos, esto es, todos aquellos por cuya eventual perdición los israelitas había murmurado (cf.

3 y v. 31). Ciertamente, se refiere a los menores de veinte años, quienes no son considerados sujetos de responsabilidad penal (cf. 29). Estos, sin embargo, “cargarán con la infidelidad” de sus padres siendo nómades por el desierto hasta que toda la generación del Sinaí, salvo los exceptuados, caigan por el camino (v.

33). Cuarenta años trashumando, un año por cada día de exploración del país, con la finalidad de que los culpables comprendan qué significa la rebelión contra el Señor (v. 34). c) Delimitación de los componentes de la sentencia divina El lector atento queda algo desconcertado por esta tercera clarificación de la pena que el Señor quiere infligir al pueblo rebelde, la cual se especifica mucho más como hemos observado, poniendo alguna tensión respecto de las descripciones anteriores.

Para considerar todas ellas como provenientes de una sola mano se deben hacer complementos que no están en el texto como, por ejemplo, que al perdón otorgado por el Señor al pueblo gracias a la intercesión de Moisés (cf.

20) sucede un nuevo plan punitivo, algo distinto al original (vv. 21-24; cf. 12). Decisión que luego tiene un nuevo ajuste (vv. 29-35). Solo la consideración de que la sentencia divina es fruto de la fusión coordinada de elementos de distinto origen permite despejar satisfactoriamente estas contradicciones y explicar la forma actual del texto.

En ella distinguimos 9 : i. Condena divina e intercesión de Moisés con su inmediata acogida por parte del Señor (Nm 14,11b-23a) No pocos estudios 10 reconocen que la condena divina e intercesión de Moisés y su inmediata acogida por parte del Señor en Nm 14,11b-23a es un añadido posterior en una sentencia condenatoria más antigua delimitada en Nm 14,11a.

23b-24(25) (letra b). Se trata de la intercesión de Moisés ante el Señor, quien ha manifestado su voluntad de terminar con el pueblo y hacer del mismo Moisés un nuevo pueblo elegido (v. 12). En efecto, esta resolución divina contrasta con la propuesta en la breve sentencia de Nm 14,11a.

23b-24(25). En esta última, todos los israelitas deben perecer mientras que solo Caleb y su clan tomarán posesión de la tierra (cf. Nm 14,24). Con la interpolación de Nm 14,11b-23a, ese desenlace aparece en la forma actual de la sentencia divina como una primera etapa de perdón y esperanza.

ii. Sentencia condenatoria que exime solo a Caleb de la pena capital (Nm 14,11a. 23b-24[25]) Este breve discurso contiene la sentencia divina contra el pueblo rebelde en el que se engarza el añadido recién referido. Es fuertemente paralela a la sentencia divina reportada en Dt 1,35-36.

  1. En efecto, en ambas se exceptúa a Caleb de la pena capital, posibilitándole ver la tierra prometida y entrar en ella, al tiempo que a sus descendientes poseerla como heredad;
  2. Además, parece evidente que esta sentencia proviene de la misma mano a la que pertenece sino todo, una buena parte, del material comprendido en Nm 13,28-33, es decir, la segunda parte del reporte de los espías hebreos que entraron en Canaán: la dramática relación que intenta disuadir a los israelitas de que entren a tomar posesión de la tierra prometida a causa de la fuerza y número de sus habitantes 11;

Se debe notar que el lector atento observa fácilmente la tensión entre el añadido de los vv. 11b-23a y el texto donde fue insertado, los vv. 11a. 23b-24(25). El punto central radica en que implican dos resoluciones divergentes: en el añadido, Moisés y su posteridad tomarán posesión de la tierra prometida; mientras que en la sentencia más antigua, lo harán Caleb y sus descendientes.

  1. iii;
  2. Sentencia divina condenatoria que exime a Josué y a los pequeñuelos de la pena capital (Nm 14,26-35) La sentencia divina de Nm 14,26-35 forma parte con alta probabilidad de una unidad más larga, comprendida en Nm 14,1-10;

26-38*. Claro está, no sin reelaboraciones y ajustes menores posteriores, sobre todo para coordinarla con los otros elementos del capítulo. Con mucha probabilidad también está estrechamente vinculada al relato sacerdotal, principalmente por su relación explícita con la narración del censo, relato claramente sacerdotal, y por el uso de vocabulario sacerdotal característico 12.

En efecto, la rebelión 13 cunde en el pueblo con tintes de desesperación y llanto (cf. Nm 14,1) y luego acaba en crasa murmuración (cf. Nm 14,2-3; cf. Nm 14,27. 29. 36). En ese angustioso trance, los israelitas se deciden a nombrar un jefe que los lleve de regreso a Egipto, derechamente marcha atrás.

Así, la rebelión se vuelve una inversión del Éxodo (cf. Jr 2,18; Is 30,1-3) 14. En efecto, los israelitas manifiestan el deseo de volver a la servidumbre en Egipto. Prefieren ser siervos del faraón a vivir en la libertad de siervos del Señor 15. Recurren a medios humanos -la elección de un caudillo- ante las vicisitudes, desechando la confianza en el Señor.

Se muestran incrédulos, pese a que Josué y Caleb insisten en la bondad de la tierra que el Señor les quiere dar y de que sus habitantes son “pan comido” (Nm 14,6-9). Ante esta situación, el Señor sentencia a aquella generación a morir a causa de su murmuración en Nm 14,26-35.

Se salvarán los pequeñuelos: los menores de edad (Nm 14,29), quienes serán introducidos en la tierra prometida y la poseerán (Nm 14,31), precisamente aquellos respecto de quienes se argüía que serían tomados en cautiverio por los habitantes del país (Nm 14,3 cf.

31). Además de ellos, Caleb y Josué 16 serán los únicos adultos eximidos de la pena capital decretada (Nm 14,30). Esta consideración encuentra confirmación en la narración de la ejecución de la sentencia en Nm 14,36-38, pues nuevamente en el v.

38 17 se afirma que Josué y Caleb sobrevivieron a la masacre. En la forma actual del capítulo 14, esta sentencia aparece como una suerte de rectificación y/o ampliación de lo dicho en el v. 24, sin que explícitamente se manifieste. Con todo, el lector atento puede notar que aumentan las tensiones que provoca la lectura sincrónica del relato de Nm 13-14: Por una parte, Caleb no es el único exceptuado de la pena capital, sino también Josué.

Por otra, no solo la posteridad de Moisés (Nm 14,12) o la de Caleb (Nm 14,24) estarían en el plan del Señor para ser merecedoras de la heredad prometida, sino también los pequeñuelos, los menores de edad, de todas las tribus (Nm 14,31).

Como se dice más arriba, no pueden sino surgir preguntas irresolubles desde la sincronía: ¿Es que el Señor tiene tres planes diferentes? ¿O rectifica su plan original, ampliando el alcance del perdón? En consecuencia, una consideración diacrónica resuelve adecuadamente las tensiones.

Cabe preguntarse, sin embargo, ¿por qué no se re-escribió toda la historia y se las evitó?, ¿por qué se prefirió solo hacer añadidos y reelaboraciones menores que saltan a la vista de cualquier observador? La respuesta excede el propósito de esta reflexión, pero grosso modo se debe afirmar que el Israel postexílico, por una parte, no tiene los medios materiales suficientes para hacerlo 18 y, por otra, en la literatura israelita rige la “ley de la conservación” 19 , es decir, que no se pierde nada o casi nada de las distintas tradiciones que confluyen en la comunidad postexílica, integrando en un solo relato compuesto todas esas tradiciones.

Hilos teológicos en las tres voces del perdón divino La detección de tradiciones escritas fundidas en Nm 13-14 induce a constatar en este pasaje la confluencia de aproximaciones teológicas diversas, las cuales pueden diferenciarse también desde el punto de vista diacrónico: a) Teología no sacerdotal contenida en la sentencia de Nm 14,11a.

  • 23b-24 (25): Esta sentencia sanciona la cancelación del plan divino, por el cual las doce tribus de Israel debían tomar posesión de la tierra prometida;
  • La condena consiste en la declaración perentoria de que solo Caleb entrará a la tierra y sus descendientes la poseerán;

Resulta significativa, pues Caleb se relaciona con la tribu de Judá en la forma actual del relato 20. De hecho, figura como el espía de esa tribu enviado junto a los otros de los once restantes clanes (Nm 13,6). La falta de los israelitas es descrita con el verbo desdeñar (nS) usado en Nm 14,11a y 23b), es decir, el desprecio del Señor y de su poder para hacer frente a los robustos habitantes del país y para asaltar sus fortificaciones (cf.

  1. Nm 13,28-31);
  2. b) Teología deuteronomista en la condena divina e intercesión de Moisés en Nm 14,11b-23a A la breve sentencia mencionada en el punto anterior, se integra la intercesión de Moisés con que obtiene el perdón divino ante la decisión del Señor de herir al pueblo y desheredarlo, pretendiendo hacer con Moisés un nuevo comienzo de la historia de salvación (Nm 14,12);

La decisión divina es una sentencia casi idéntica a la pronunciada por el Señor contra los israelitas a causa de la crisis del becerro de oro (cf. Ex 32,7-10). La razón de fondo radica en que el Señor constata la gran desconfianza del pueblo, que significa en concreto un desdén hacia el mismo Señor.

  • La causa de la sanción, en definitiva, es la falta de fe del pueblo, la cual se relaciona directamente con su incapacidad de entender los signos hechos por Dios a favor de Israel tanto en Sinaí, como en el desierto;

En efecto, en Ex 32,9 se habla de un pueblo de “dura cerviz”. Esta actitud comporta “la no escucha de la voz del Señor” (cf. Nm 14,22b), esto es, la desobediencia, que naturalmente implica una ruptura de la alianza establecida con Yhwh 21. Estas dos actitudes, en realidad, constituyen una crasa estupidez, que se agrava por el paso del tiempo.

  • Dios ha multiplicado sus “signos” (Nm 14,11b;
  • 22) e Israel no ha comprendido la bondad de la obediencia;
  • Todo hace pensar de que se trata de una teología de marcado cuño deuteronomista: tanto el vocabulario, como el contenido es semejante al del Deuteronomio;

Entre otros rasgos 22 , Dios ha hecho “signos” a favor de Israel que le deben dar seguridad en que continuará favoreciéndolo (Nm 14,11. 22 y Dt 4,34; 6,22-23; 7,19, etc. ); el Señor quiere hacer de Moisés un gran pueblo (Nm 14,12b; Ex 32,10; Dt 9,14); el motivo de la “fama del Señor” en la intercesión (Nm 14,13-16; Ex 32,12 y Dt 9,28); la descripción de Dios misericordioso (Nm 14,18; Ex 20,6; 34,7; Dt 5,10; 7,9-10) y el delito mismo, no escuchar la voz (Nm 14,22b y Dt 4,30; 8,20; 9,23, etc.

En efecto, la intercesión de Moisés es casi como un remedo de su súplica a favor de los culpables después del incidente del becerro de oro (cf. Ex 32,10-14). Los argumentos esgrimidos son prácticamente los mismos: “el qué dirán los otros pueblos”, es decir, la “fama del Señor” (Nm 14,13-16; cf.

Ex 32,11-14) y la revelación de la misericordia infinita del Señor (Nm 14,17-19; cf. Ex 34,6-9) 23. En este último argumento, además, Moisés explícitamente alude a la automanifestación divina en el Sinaí (cf. 17). La súplica de Moisés templa la ira destructiva inicial del Señor (Nm 14,12), quien anuncia la muerte de todos los que vieron la gloria de Dios y las señales que él realizó en Egipto y en el desierto (Nm 14,22; cf.

  • Ex 32,35);
  • c) Teología sacerdotal en la segunda sentencia del Señor en Nm 14,26-35 La segunda sentencia del Señor es parte del material Nm 14,1-10;
  • 2638* 24;
  • Se trata de la condena divina que tiene como origen la saturación del Señor ante las quejas que los israelitas le hacen;

Ya no resiste más la murmuración del pueblo y decide que morirán todos los que habían sido censados 25. Éste dato pone a la luz que se trata de un relato perteneciente a la corriente teológica sacerdotal, uno de cuyos rasgos característicos es la tendencia hacia la “exacta identificación de las personas y los lugares” 26.

  • Este rasgo se observa profusamente en Nm 1-4 donde se describe el censo de la generación del Sinaí, sobre todo en las largas y nutridas listas en las que se contabilizan todos los que están llamados a ser depositarios de la bendición divina;

Por eso, es la teología que mejor se acomoda al apelativo griego del libro: Números. Esta misma preocupación que se observa en la orden de enviar a un explorador por cada tribu (Nm 13,1-2), pues ello conlleva que todas ellas tengan parte activa en la conquista (Nm 13,3-16).

En la sentencia se declara que todos los adultos morirán (Nm 14,29), solo restarán Caleb, Josué y los pequeñuelos, esto es, los que en ese momento no tenían uso de razón suficiente como para ser responsables de sus actos.

Ellos podrán ver la tierra que sus mayores han “despreciado” (Nm 14,31). El verbo usado para describir el delito de los israelitas es m 3 s, que designa la acción de rechazo o desprecio 27. Por esta actitud, el “desprecio” 28 , los adultos de Israel caerán en el desierto 29.

El deprecio de los exploradores ha consistido en una “calumnia” contra la tierra prometida ( diBBâ `al‐hä’ärec en Nm 14,36-37; cf. 13,32-33: diBBaT hä’ärec ), con la cual han inducido al pueblo a murmurar contra el Señor (Nm 14,2-3).

Por eso, los primeros en morir serán los espías (Nm 14,3637). Si bien la falta de los israelitas es algo diferente en esta segunda sentencia en relación a la anterior, apunta a lo mismo, pues el desprecio de la tierra implica el desdén hacia el Señor 30.

  1. Nos enfrentamos a la teología de los relatos sacerdotales, que se capta bien si se la observa desde un paradigma que incluya los principales relatos atribuidos a la escuela, en una suerte de estructura de los mismos 31;

Esta se basa en unos textos programáticos fundamentales: Gn 1,1-2,4a (creación); 9,1-17 (alianza postdiluviana); 17 (alianza con Abrahán) y Ex 6,2-8 (historia de Israel). En estos programas se plantea una historia en dos partes: la historia de la humanidad y la historia de Israel; cada una subdividida, a su vez, en dos fases.

La historia de Israel se subdivide en la historia de los antepasados (los patriarcas) y la historia del pueblo. La articulación entre estas dos fases es remarcada por Ex 2,23b-25 y 6,2-8, pues en ellos se recuerdan las promesas hechas por Dios a los patriarcas (Ex 2,24 y 6,5).

De hecho, Dios había prometido tres cosas a Abraham: – Una gran descendencia (Gn 17,2-6) que se cumple en Gn 47,27 y Ex 2,7. – Ser su Dios (17,7-8), es decir, la soberanía del Señor sobre su pueblo que se realiza cuando Él pasa a habitar en medio de su pueblo (Ex 25,8; 29,45-46 y sobre todo 40,34-35).

  • – Una tierra (17,8);
  • Con todo, esta última promesa queda incumplida en el Pentateuco;
  • Los relatos sacerdotales aclaran el porqué: se debe a un fallo del pueblo, del cual es responsable;
  • “La generación del éxodo no ha querido conquistar la tierra según el plan del Señor y por ello ha sido condenada a morir en el desierto;

La segunda generación entrará en la tierra prometida a los patriarcas (Nm 14,26-38)” 32. En síntesis, en Nm 13-14 han sido coordinadas al menos tres voces teológicas, de distinto origen, que forman un coro bastante armónico que con matices canta narrativamente que la posesión de la tierra prometida no será realizada por la generación del Sinaí a causa de su infidelidad y desconfianza para con el Señor.

Justicia y misericordia: criterios fundamentales de la sentencia divina A la luz de lo dicho, se colige que la sentencia divina estudiada está sustentada en la justicia. En efecto, el castigo está asociado a la falta de confianza del pueblo en el Señor, precisamente porque esta carencia atenta contra la esencia misma de la alianza 33.

En el Decálogo se manifiesta el estatuto primordial del pacto que sellarán el Señor y los israelitas, toda vez que el Señor lo pronuncia directamente delante de ellos (Ex 20,1-17; cf. Dt 5,6-22, especialmente el último versículo). En algunas de sus disposiciones encontramos los dos principios que hacen patente que la confianza es el núcleo de la fidelidad exigida por la alianza: a) en Ex 20,2 el Señor declara “Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar en esclavitud”.

Se trata del sustrato de la alianza: Él es justo y por su propia iniciativa ha actuado en favor del oprimido (cf. Ex 2,23b-25; 3,6-9), aunque no solo para restablecer la justicia, por ejemplo, devolver a los israelitas el estatuto de huésped (cf.

Gn 46) que el nuevo faraón le había conculcado (cf. Ex 1-5), sino también para hacerlos su propiedad personal (cf. Ex 19,3-5). Por esta razón, Israel no puede tener otros dioses delante del Señor (es el primer mandamiento: Ex 20,3), ni siquiera ídolos ante los cuales prosternarse (Ex 20,4-5a); b) El Señor es celoso y, por lo mismo, amante, justo y misericordioso a la vez.

Así reza Ex 20,5b-6 34 :. porque yo soy el Señor, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la culpa ( `äwön ) de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, si ellos me aborrecen; y tengo misericordia ( Hesed ) a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis mandamientos.

Sin embargo, desde una aproximación superficial, la punición del Señor pareciera ser un acto de justicia que no se condice exactamente con su bondad original. Es más, ante la posibilidad de la muerte como condena divina para el trasgresor, pareciera incluso razonable sostener que lo mejor para el condenado habría sido seguir siendo esclavo en Egipto.

  • Entonces, en cierta medida, las murmuraciones de los israelitas podrían tener al menos algo de razón (cf;
  • Nm 14,2-3);
  • Ciertamente, la muerte como sanción para los rebeldes es entendida por la sentencia de Nm 14,11-35 (y en el resto del Libro de los Números y del Pentateuco) como desaparición de la existencia, y no como punición medicinal en vista a una vida mejor en el más allá;

En efecto, en el Pentateuco una vida postmortem no se encuentra por ninguna parte explícitamente afirmada, sino solo incoada, por ejemplo, en las maldiciones y bendiciones que comportan el cumplimiento y el incumplimiento de la alianza, respectivamente (cf.

Dt 30,15-20; Lv 26,3-41). De hecho, la muerte es la maldición suprema. Pero, al mismo tiempo, Dios no se muestra injusto, ni tampoco despiadado. Las intercesión de Moisés en Nm 14,11b-23a, en especial en los vv.

17-19 (así como en su intercesiones de Ex 32-33 y también las de Abrahán en Gn 19) indica que el corazón del Señor es misericordioso, “tardo a la ira y lleno de amor”, que no paga como merecen los culpables, pero al mismo tiempo que es justo y, por eso, no deja impune el pecado y la trasgresión 35.

En una palabra, que la justicia y la misericordia son dos facetas inseparables en el Señor. Vale la pena notar que en Nm 14,17-19 se utilizan dos de los términos bíblicos más relevantes para designar la infidelidad de los israelitas 36 : `äwön , es decir, culpa o situación de iniquidad y peša` , esto es, delito o acto de rebelión 37.

En cuanto a la gracia, usa dos expresiones características del vocabulario que indica el favor divino en el Antiguo Testamento: ´erek ´aPPayim : es decir, lento a la cólera, o sea, paciente y rab-Hesed 38 , esto es, lleno de amor, o sea, amor gratuito, generoso, bondadoso (cf.

Jl 2,13; Jon 4,2; Ne 9,17) 39. Incluso aún más relevante resulta considerar que en esta parte de su intercesión, Moisés le recuerda al Señor su automanifestación, cuando él accedió a perdonar al pueblo de su infidelidad a la alianza, aún trascurridos solo 40 días de su establecimiento, aseverando de sí mismo en Ex 34,6a-7: El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse ( ´erek ´aPPayim ), y lleno en amor ( rab-Hesed ) y fidelidad.

Él mantiene su amor ( Hesed ) a lo largo de mil generaciones y perdona la culpa ( `äwön ), la rebeldía ( peša` ) y el pecado; sin embargo, no los deja impunes, sino que castiga la culpa ( `äwön ) de los padres en los hijos y en los nietos, hasta la tercera y cuarta generación.

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Esta autorevelación en cierta medida completa la manifestación de su enigmático nombre: “seré el que seré” (Ex 3,14). En efecto, pone de manifiesto que el Señor existe en favor de Israel, incluso cuando este no merece sino la destrucción y el abandono.

Israel comprende que ello se debe solo a la grandeza del amor del Señor ( Kî lü`ôläm HasDô , “porque eterno es su amor”, Sl 136,1ss; cf. Sl 117,2). En Nm 14,17-18 se encuentra condensado este mismo mensaje en labios de Moisés. Ahora ante la murmuración de los israelitas desencadenada por los informes de los espías, que degenera en un intento de regresar a Egipto, el caudillo de Israel intercede nuevamente a fa vor del pueblo rebelde apelando a la memoria del Señor de su misma automanifestación: Por eso, Señor, manifiesta la grandeza de tu poder, como tú lo has declarado, cuando dijiste: «El Señor es lento para enojarse ( ´erek ´aPPayim ) y está lleno de amor ( rab-Hesed ).

Él tolera la culpa ( `äwön ) y la rebeldía ( peša` ), pero no las deja impunes, sino que castiga la culpa ( `äwön ) de los padres en los hijos y en los nietos hasta la cuarta generación». La formulación es menos florida en vocabulario que su antecedente (Ex 34,6-7), pero no menos expresiva, ya que Moisés pide al Señor que perdone la culpa del pueblo, precisamente en atención a su “gran amor”: Kügödel HasDekä , “porque grande es tu amor” (Nm 14,19).

Conclusión La sentencia divina de Nm 14,11-35, si bien se sustenta en la justicia del Señor, pues, de hecho, recalca que solo los culpables serán ajusticiados, mientras que los inocentes se verán incólumes; no se la puede comprender sino desde el horizonte de la misericordia divina que es aun más grande que su justicia.

En efecto, en Nm 14,18 (y en Ex 34,7) es manifiesto que el Señor no deja impune las culpas; al contrario, estas son castigadas aunque en una proporción ínfima en relación al perdón y a la misericordia: el Señor castiga hasta la tercera o cuarta generación en relación a las mil generaciones por las que mantiene su amor y fidelidad (Ex 34,7).

Si bien en Nm 14,18 está ausente la referencia a las “mil generaciones” 40 , debe suponérsela pues se trata de una alusión explícita del discurso de Ex 34,7. La desproporción significa que el Señor mantiene su amor y perdona la culpa eternamente, mientras que su punición es solo temporal.

Esta disparidad se deja ver también en la petición de perdón que de inmediato Moisés formula al Señor en Nm 14,19: la razón fundamental para que el Él perdone, es decir, decrete justicia, es precisamente la grandeza de su amor.

La desproporción pone ante una profunda revelación de la identidad divina: Yhwh, el Señor, Dios de misericordia. Pareciera que en Nm 14 se obviara la conciencia de la responsabilidad personal, o al menos fuera proclive a una cierta imputación de culpas ajenas a los inocentes, las de los padres a los hijos, nietos y hasta los bisnietos.

  • Se debe afirmar que la responsabilidad personal no está desarrollada en estos versículos;
  • Sin embargo, en las dos versiones de la sentencia divina, las dos voces que se describen coordinadas, a saber, en Nm 14,22-24 (probablemente texto deuteronomista) y Nm 14,29-32 (probablemente texto sacerdotal) no se decreta la punición de los hijos por el pecado de los padres, sino que se acentúa que los castigados son responsables de sus actos; incluso Dios les ha tolerado ya diez veces sus estúpidas pruebas (Nm 14,22) 41;

Además, los inocentes quedan libres de todo castigo: Josué, Caleb y los privados de uso de razón. En conclusión, la punición de los padres en los hijos en Nm 14,18-19 (y también en Ex 20,5-6; 34,7-8) es una expresión simbólica que enfatiza la desproporción entre la misericordia y la justicia del corazón de Dios.

En efecto, esta desproporción es el horizonte de sentido principal, en el cual se debe interpretar el castigo que comporta la peregrinación de Israel por el desierto. Notas 1  Para un detallado status quaestionis del estudio de Nm 13-14 y del Libro de los Números en general resulta muy últil su explicación razonada en M.

Olickal, Rebellion in the Wilderness and Rejaection of the Land. An Exegetical Study of Numbers 13-14 (Jerusalem: SBF, 2012), 8-47. [ Links ] Pasa revista a las distintas corrientes y aproximaciones al pasaje con la consideración bastante nutrida de los principales autores y obras.

2  Seguimos la interpretación general del libro de J. -L. Ska, «Estructura del libro de los Números», en Introducción a la lectura del Pentateuco. Claves para la interpretación de los cinco primeros libros de la Biblia, Íbid.

(Estella: Verbo Divino, 2001), 59-63. [ Links ] Cf. otras propuestas complementarias como, por ejemplo, D. Olson, Numbers. Interpretation. A Bible Commentary for Teaching and Preaching (Louisville: John Knox Press, 1996), 1-8 ó         [ Links ] F. Varo, Números (Bilbao: Desclée de Brouwer, 2008), 113.

  1. [ Links ] Este último califica a Nm 13-14 como comienzo de las murmuraciones de todo el pueblo después de rebeliones propuestas por grupos marginales (Nm 11) y de los cercanos a Moisés (Nm 12);

3 Para la estructura del libro seguimos a Knierim en la presentación que hace Ska, Introducción, 59-63. Otras estructuraciones complementarias: Olson, Numbers, 3-7 plantea una estructura bipartita en base a los dos censos contenidos en el libro: Nm 1, que reporta la generación del éxodo y de la alianza del Sinaí, la misma que será punida por su desprecio del Señor; y Nm 26, que da cuenta de la generación siguiente, los que entrarán en la tierra prometida.

Nm 13-14, siempre según Olson, conecta ambos censos. En efecto, en 14,29 se afirma que morirán “todos los registrados en el censo, de todos los que tienen más de veinte años”; refiere al primer censo explícitamente y se usa la expresión “los que tienen más de veinte años”, la cual se utiliza repetidas veces en Nm 1: vv.

18. 20. 22. 24. 26. La conexión de Nm 13-14 y el segundo censo es aún más explícita porque en la conclusión de este se alude directamente a Nm 14,6. 29-30 (y, además, se vincula expresamente con el primer censo): “Estas son las personas registradas por Moisés y el sacerdote Eleazar, cuando hicieron el censo de los israelitas en las estepas de Moab, junto al Jordán, a la altura de Jericó.

  1. Entre estos no figuró ninguno de los que Moisés y el sacerdote Aarón habían registrado en el desierto del Sinaí;
  2. Porque el Señor había dicho acerca de ellos: «Morirán en el desierto»;
  3. Ninguno de ellos sobrevivió, excepto Caleb, hijo de Iefuné, y Josué, hijo de Nun” (Nm 26,63-65);

Cf. también en Olson, Numbers, 86-87. 4 Ska, Introducción, 61-62 afirma que “por primera vez el texto dice que Israel «ha conquistado un territorio» y que se «ha establecido». Estos verbos aparecen en Nm 21,21-26, espec. 21,25. 31. El verbo clave está en Nm 21,24: yrs («conquistar»): «Israel lo venció [a Sijón] a filo de espada y conquistó su territorio (wayyiras) desde el Arnón hasta el Yaboc.

A partir de este momento, la narración está orientada hacia la conquista. Así, Nm 32 contiene las instrucciones para el reparto de los territorios de Transjordania y Nm 34 los de Cisjordanía. Nm 21,10-20 hace de transición entre estas dos etapas de la marcha por el desierto.

Y los oráculos de Balaán (Nm 22-24) ocupan un puesto clave en esta estructura, al inicio de la conquista. En estos capítulos queda demostrado de diversos modos que nadie podrá oponerse al plan divino” [se ha sintetizado levemente la cita]. 5 Varo, Números, 113 hace referencias precisas respecto a las variantes del texto en el Pentateuco Samaritano, varios manuscritos griegos minúsculos y la Hexapla siríaca en los cuales se añade al inicio de Nm 13 un texto muy cercano a Dt 1,20-23, mostrando un intento de armonizar las diferencias entre los relatos de Nm y Dt.

  1. 6 La aprobación por parte de Moisés de la propuesta de expedición al país, a iniciativa de los israelitas, será también la razón por qué se le privará de entrar en la tierra prometida (cf;
  2. Dt 1,37; 3,26; 34,4);

7 Algunos intérpretes recientes se esfuerzan en señalar que o no hay contradicciones ni duplicados, o si los hay no son significativos para la lectura del relato en su forma actual, de modo que no prestan mayor atención a la diacronía del texto. Olickal, Rebellion, 34-40 señala los estudios de Gordon J.

Wenham (1981, 1997), Jacob Milgrom (1990), Timothy R. Ashley (1993), David Olson (1996) y David Volgger (2010); a los cuales se pueden sumar otros que, aunque dan mayor cabida a la investigación histórico-crítica, la combinan significativamente con el análisis sincrónico: Jules de Vaulx (1972) y Michael Widmer (2004).

En este mismo sentido debe considerarse el completo estudio de B. Levine, Numbers 1-20. A New Translation with Introduction and Commentary (Doubleday: The Anchor Yale Bible, 1993), 345-381, especialmente 347-349. 8 Cf. el estudio comparativo contenido de H. Curzer, «Spies and Lies: Faithful, Courageous Israelites and Truthful Spies», JSOT 35 n.

° 2 (2010). [ Links ] También cf. la breve comparación sinóptica en V. Sénechal, «Quel horizon d’écriture pour Nb 14,11-25», en The Books of Leviticus and Number, ed. Por Th. Römer (Leuven: Uitgeverij Peeters, 2008), 610-612.

[ Links ] 9  Se corresponde bastante con el ya clásico estudio de K. Sakenfeld, «The Problem of Divine Forgiveness in Numbers 14», CBQ 37 n. ° 3 (1975): especialmente en 320 distingue: a) Antigua tradició         [ Links ] n épica (Nm 14,1b. 11a. 23b-25), que asigna a JE según la división de fuentes de la Hipótesis Documental Clásica; b) Intercesión de Moisés (Nm 14,11b-23a), que correspondería a una tradición pre-P, que fue incorporada como suplemento en la antigua tradición épica; c) Edición final perteneciente a un autor o editor P que da un marco más amplio a las tradiciones más antiguas.

  1. 10  Esta delimitación es sostenida por varios importantes exégetas del período final de la hegemonía de la Hipótesis Documental Clásica: M;
  2. Noth, Das vierte Buch Mose: Numeri (Göttingen: Vandenhoeck & Ruprecht, 1966), 117;         [ Links ] G;

Coats, Rebellion on the Wilderness: The Murmuring Motif in the Wilderness Traditions of the Old Testament (Nashville: Abingdon Press, 1968), 138-140;         [ Links ] S. McEvenue, The Narrative Style of the Priestly Writer (Rome: Biblical Institute Press, 1971), 97.

  1. [ Links ] También, en los estudios más recientes de O;
  2. Artus, Études sur livre des Nombres;
  3. Récit, Histoire et Loi Nb 13,1-20,13 (Fribourg-Göttingen: Éditions Universitaires- Vandenhoeck & Ruprecht, 1966), 137;

145 y Sénechal, «Horizon», 612-614. Seguimos a Ska, Introducción, 133-134, que estima que se trata de un añadido redaccional posterior a los pasajes más antiguos de Nm 13-14 por las siguientes razones: a) teología y estilo diferente respecto de aquellos pasajes y otros relatos de permanencia en el desierto.

Es evidente su cercanía con Ex 32,7-14 y algunos textos deuteronómicos. En nota el autor pone de manifiesto los principales paralelos con aguda precisión; b) el verbo “despreciar” aparece en Nm 14,11a y 14,23b, pero no en Nm 14,11b-23a, de modo que se puede leer, aunque no con completa fluidez, un continuo sobre el que se añadió un texto “denso” en contenido teológico.

Esta misma asignación la sostiene E. Blum, Studien zur Komposition des Pentateuch (Berlin-New York: Walter de Gruyter, 1990), 133-134 (aunque delimita el texto Nm 14,11-25). Cf. también: Ph. Budd, Numbers (Wako: Nelson Reference & Electronic, 1984), 152-153. 162 refiere el texto a la literatura deuteronomista; E.

Davies, Numbers (London: Marshal Pickering, 1995), 142-145 hace lo mismo. Sakenfeld, «Forgiveness», 323-328 considera este texto un suplemento pre-P inserido en el antiguo relato épico de Nm 14,1b. 11a. 23b-25 (que atribuye a JE), siguiendo los análisis de la Hipótesis Documental Clásica, aunque solo levemente lo conecta con la literatura deuteronomista.

Sobre todo, analiza el texto en comparación con Ex 34,6-9. Sénechal, «Horizon», 614-628 estudia las relaciones de dependencia entre Ex 32,7-14; Dt 9,12-14. 26-29 y Nm 14,11-25, todos relatos que contienen intercesiones de Moisés a favor del pueblo, concluyendo que Nm 14,11b-23a es más reciente que el resto, más que probablemente sea postdeuteronomista y postsacerdotal, inserido en ese lugar precisamente para conectar el pecado del Sinaí/Horeb con el pecado de Cades, como queda implícito en la referencias de Nm 14,17 a Ex 34,6-9.

  • En un estudio más reciente M;
  • Konkel, Exodus 32-34 and Quest for an Enneateuch (Leiden: Brill, 2012), 183-184 tambié         [ Links ] n relaciona Nm 14:17-20 con Ex 34, 8-9;
  • 11  En Nm 13,29 se dan referencias concretas de los nombres de los pueblos que habitan la tierra prometida, que se vuelven a citar resumidamente en Nm 14,25a;

12  Para un consideración detenida del estilo y vocabulario, cf. Mc Evenue, Narrative Style, 103-117, especialmente 103-105. [ Links ] 13  Cf. Ex 17,1-17; Nm 20,1-5; 21,4-6; Dt 9,7. 22-24: Sl 78,19-42; 95,8-11; 106,13-29, etc. 14  Cf. Wenham, Numbers. An Introduction & Commentary (Leicester: Inter-Varsity, 1981), 120-121.

[ Links ] Cf. Sakenfeld, « Forgiveness», 321; Levine, Numbers, 377 habla de un “anti-Éxodo”; cf. también S. Boorer, «The Place of Numbers 1314* and Numbers 20:2-12* in the Priestly Narrative (Pg)», JBL 131 n.

° 1 (2012): 56-57. 15  Siguiendo la reflexión de G. Auzou, De la servitude au service. Étude du livre de l’Exode, 3 a. ed. (Paris: Éditions de l’Orante, 1968). [ Links ] Wenham, Numbers, 123 subraya que se trata de un rasgo irónico del relato, pues a través de la punición, al menos en parte, Dios da curso al propósito de los rebeldes de no entrar en la tierra que desprecian temiendo la fuerza de sus moradores.

16  Llama la atención que en los vv. 6 y 38 el orden de nominación sea Josué y Caleb, mientras que el inverso en el v. 30. 17  Es interesante reparar que en este versículo se los nombra de orden inverso que como se hace en el v.

30. 18  Cf. Ska, Introducción, 237-242 trata la “ley de la economía” de la literatura israelita antigua: con referencias históricas precisas muestra los altos costos y las dificultades de la escribanía del Israel antiguo, con interesantes parangones con la misma función social en otras culturas del Medio Oriente Antiguo y Grecia.

  • 19  Cf;
  • Ska, Introducción, 231-233;
  • 20  No pocos autores señalan que Nm 13-14 tiene a su base una tradición calebita, que sería un relato antiquísimo de la conquista de la región de Hebrón;
  • Se conectaría con otros relatos relacionados con Caleb, de los cuales hay vestigios en otros lugares bíblicos (cf;

Nm 32,12; Jos 14,6). Esta tradición habría sido reelaborada e incorporada al sistema de las 12 tribus, haciendo de Caleb el espía de la tribu de Judá (Nm 13,6). Cf. Budd, Numbers, 143-144, con referencias bibliográficas. 21  Sakenfeld, «Forgiveness», 330 concluye que el suplemento pre-P (vv.

  1. 11b-23a), supone una alianza condicionada, bilateral;
  2. En efecto, para textos no P del Pentateuco, sobre todo de cuño deuteronomista, la alianza es preferentemente condicionada, por ejemplo, Dt 4,39-40; 30,15-20;

Cf. Konkel, Exodus 32-34, 183-184. 22  Se reportarán a continuación los principales elementos señalados por Ska, Introducción, 134, n. 40. 23  Olson, Numbers, 83-84 nota, eso sí, que hay una progresión de uno a otro relato: mientras que en Ex 32,12 se refiere a la reputación del Señor entre los egipcios; en Nm 14,13-16, no solo entre ellos, sino también entre los cananeos.

En Ex 32,13 alude a las promesas hechas a los ancestros del Génesis; en Nm 14,18, a las recientes promesas del Señor hechas a Moisés que encontramos en Ex 34,69. Estas observaciones son congruentes con el hecho evidente que Nm 14,17-19 remite directamente a la sentencia con la cual el Señor resuelve la crisis del becerro de oro.

Ashley, The book of Numbers (Grand Rapids: William Eedermans Publishing Company, 1993), 255 destaca también que en los vv. 13-19 se repiten los argumentos de Ex 32,11-14: la reputación del Señor entre las naciones si destruye a su pueblo (vv. 13-16) y su mostración como un Dios misericordioso (vv.

17-19). Cf. Petterson, «The Flying Scroll That Will Not Acquit the Guilty: Exodus 34,7 in Zechariah 5,3», JSOT 38 n. ° 2 (2014). 24  Para un análisis detallado de la atribución a P de gran parte de esta sección, sobre todo desde el punto de vista del estilo, cf.

McEvenue, Narative Style, 112-117. También cf. Sakenfeld, «Forgiveness», 328-330 y Boorer, «Place», 54-58. 25  En esta parte de la sentencia se percibe con claridad que el perdón concedido por el Señor consiste en la preservación del pueblo por una decisión libre de Dios.

Esto supone una concepción de la alianza más bien de corte bilateral y condicionada. Sin embargo, Sakenfeld, «Forgiveness», 330 señala que esta concepción de la alianza pertenece al nivel pre-P, en el cual estaría incorporada la intercesión mosaica (vv.

11b-23a). Señala, precisamente que en este contexto el perdón divino se entiende como la preservación del pueblo que Dios hace, no aplicando las disposiciones del pacto bilateral (cf. Nm 14,12). En definitiva en base a su automanifestación que le es recordada por Moisés (cf.

  • Nm 14,17-19 referido a Ex 34,6-7);
  • 26  Mc Evenue, Narative Style, 91,         [ Links ] remitiéndose a los ejemplos contenidos en H;
  • Holzinger, Einleitung in den Hexateuch (Freiburg: J;
  • Mohr, 1893), 350-352;

[ Links ] 27   Diccionario bíblico Hebreo-Español, 1. a ed. , s. « m´s ». 28  En la sentencia antigua antecedente, Nm 14,11a. 23b-24(25), en cambio el verbo con que se designa la falta de los israelitas es n´c , “desdeñar” en el v. 11a y en el v. 23b. Ambos verbos son distintos, aunque con sentidos fuertemente sinonímicos.

Cf. Diccionario bíblico Hebreo-Español, 1. a ed. , s. « n´c ». 29  Wenham, Numbers, 120 señala que en las antiguas leyes de Oriente los que emitían falsas acusaciones recibían la pena que hubieran recibido injustamente los acusados (cf.

Dt 19,16-19). Ashley, Numbers, 230-231 destaca que el castigo proviene de la boca de los punidos (“out of their own mouths”), algo así como el popular adagio en español: “por donde pecas, pagas”). 30  Varo, Números, 118 puntualiza que la rebelión “es sobre todo un rechazo de Dios”.

  • 31  Seguimos muy de cerca la reflexión de Ska, Introducción, 209-216;
  • 32  Íbid;
  • , 213; cf;
  • Olson, Numbers, 86-87;
  • 33  Cf;
  • Boorer, «Place», 56-57;
  • 34  La comparación entre Ex 20,5-6; 34,7-6 y Nm 14,17-19, resulta muy diáfana en Sakenfeld, «Forgiveness», 319;

323-328; también en Olson, Numbers, 82-84; Ashley, Numbers, 258-259; Levine, Numbers, 379-381. 35  Se trata de una especie de fórmula o confesión de fe que está en las tres partes de la Biblia Hebrea. Se repite, aunque con algunas variaciones y no siempre con todos los términos aludidos.

Cf. , por ejemplo, en la Ley: Ex 20,6; 34. 6-7; Nm 14,18; Dt 4,31; 5,10; 7,9-10; en los Profetas: Jr 32,18; Jl 2,13; Jon 4,2 y Na 1,3; y en los otros escritos: Sl 86,15; 103,8; 116,5; 145,8-9; Ne 9,17b. 31. 36  En este párrafo se retoma con alguna modificación los argumentos tratados en A.

Ferrada, “Nota de interpretación: YHWH, el Señor, Dios de Misericordia”, en S. Fernández, J. Noemi y R. Polanco, eds. , Multifariam, Suplementos a Teología y Vida (Santiago: Anales de la Facultad de Teología 1, 2010), 86. [ Links ] 37  En Ex 34,7 se incluye, además de los dos términos mencionados, Há†ä´â otra designación bastante común de pecado o ruptura e infidelidad a la alianza.

  • En Ex 20,5b-6 solo se usa `äwön;
  • Para la revisión de la terminología del pecado en el Antiguo Testamento, cf;
  • Meis, Antropología Teológica;
  • Acercamiento a la paradoja del hombre, 3;
  • a ed;
  • (Ediciones Universidad Católica de Chile: Santiago, 2013), 136-137;

38  Sakenfeld, «Forgiveness», 324 señala que esta expresión se usa restrictivamente solo referida a Yhwh. 39  En Ex 34,6-7 se incluyen otros más: raHûm de raHámîm , entrañas maternas y, por lo mismo, connota un amor entrañable, tierno, como el de una madre por su hijo (cf.

  • Os 2,21); Hannûn de Hën , es decir, clemente, en relación con la actitud del poderoso que se inclina sobre el pequeño y, por lo tanto, denota clemencia y benignidad (cf;
  • Ex 33,12-17; Sl 86,15; 103,8); ´émet (a la raíz de amén), es decir, fiel, designando la fidelidad del Señor consigo mismo, con sus promesas y, por tanto, cierto y seguro (cf;

Jos 2,14; 2Sam 2,6). Hasta cierto punto esta multiplicidad se puede atribuir al carácter concreto de la mentalidad judía, de modo que cada uno de los términos usados designa un aspecto de la bondad divina. Para una revisión de los términos que indican gracia divina en el Antiguo Testamento, cf.

  1. Meis, Antropología Teológica, 134-136;
  2. Se ha retomado con alguna modificación Ferrada, “YHWH, el Señor”, 89;
  3. 40 No pocas traducciones del pasaje vierten lä´áläpîm en “por millares”, el sentido literal de la palabra; otras interpretan la palabra en relación a la paradoja que expresa el contexto: “por mil generaciones” en contraste con “tercera y cuarta generación”;

Por eso, la expresión también puede verterse en el adverbio “eternamente”. 41 Cf. Varo , Números, 122..

¿Qué pasó en 1948 según la Biblia?

El 14 de mayo de 1948, Israel proclamó su independencia. Menos de 24 horas más tarde, los ejércitos regulares de Egipto, Jordania, Siria, Líbano e Irak lo invadieron, forzando a Israel a defender la soberanía recién recobrada en su patria ancestral.

¿Cuál fue el pecado del pueblo de Israel?

¿Quién apoya a los palestinos?

Aliado fiel y máximo defensor de Israel, EEUU es visto por la mayoría del pueblo palestino como el gran enemigo. Actualmente EEUU mantiene una política respecto al conflicto palestino -israelí acorde con los otros tres miembros del llamado ‘Cuarteto para la paz’: la Unión Europea, Rusia y la ONU.

¿Cómo era Palestina antes de Israel?

Edades Media y Moderna [ editar ] – Al dividirse el Imperio romano , Palestina quedó bajo la dominación del Imperio de Oriente hasta el 636 , cuando se produjo la conquista islámica de la región por los árabes. Los árabes dividieron el Levante mediterráneo en cuatro provincias y llamaron Yund Filastin a la ubicada en Palestina.

La región estuvo sucesivamente bajo el dominio de la dinastía Omeya ( 661 – 750 ), el califato abasí y los turcos selyúcidas ( 1071 ). Las Cruzadas fracasaron en establecer el dominio europeo duradero en “Tierra Santa”.

La Primera Cruzada logró derrotar a los selyúcidas en 1098, tras lo cual el califato fatimí ocupó Jerusalén. Los cruzados lograron tomar de nuevo la ciudad y establecieron allí el reino de Jerusalén del 15 de julio de 1099 al 2 de octubre de 1187 cuando la ciudad fue reconquistada por el sultán Saladino , que estableció la dinastía de los ayubíes en Egipto y Siria; reemplazada por la dinastía de los mamelucos , también en Egipto, que dominó la región hasta 1516 cuando fueron derrotados por los turcos otomanos dirigidos por Selim I.

¿Qué es Belén en la Biblia?

Qué es Belén: – Belén es el lugar , según las descripciones de la Biblia, donde se ubicaba el pesebre en el cual nació Jesús de Nazaret , y que los cristianos acostumbran a recrear a través de diversas composiciones decorativas a lo largo del mes de diciembre. No obstante, Belén es una ciudad que en realidad existe en Palestina y que se ubica en la región de Cisjordania , a 9 km del sur de Jerusalén. Su nombre, Belén, deriva del hebreo “בית לחם” o “Bet Léḥem ” que significa “casa de pan”. Es costumbre y tradición cristiana exponer en los hogares, así como en los diversos espacios públicos, el pueblo de Belén y en éste destacar el pesebre compuesto, principalmente, por San José de Nazaret, la Virgen María, el Niño Jesús, el buey, la mula, el ángel anunciador y los tres Reyes Magos con sus respectivos camellos.

  • Por ello, hacer mención de Belén es referirse al pesebre o “nacimiento” donde nació Jesús;
  • También se coloca la Estrella de Belén , que representa para los cristianos el astro que orientó a los Reyes Magos hasta el pesebre donde nació Jesús;

La representación del antiguo pueblo de Belén y del pesebre es una tradición importante y simbólica para los cristianos en Navidad. Su elaboración y representación se acostumbra a realizar en familia y entre seres queridos. Vea también Pesebre y Reyes magos.

En referencia a lo descrito anteriormente, según el evangelio de Lucas, Jesús nació en Belén, ciudad que en ese entonces se encontraba bajo el mando de César Augusto, emperador romano, quien dictó una orden para realizar un censo en el que todas las personas debían registrarse.

Por tanto, San José y su esposa, que estaba embarazada, se trasladaron de la ciudad de Nazareth hasta la ciudad de David, Bethlehem (actual Belén) para inscribirse, ya que José era descendiente de David. Sin embargo, en la noche del viaje María dio a luz a su hijo en un pesebre, al no encontrar lugar para ellos en una posada.

  • Tras este hecho, Belén se convirtió en un lugar importante y trascendental en el cristianismo;
  • Vea también Estrella de Belén y Navidad;
  • En otro orden de ideas, Belén es una ciudad que destaca gracias al gran número de peregrinos que recibe cada año, tanto cristianos como musulmanes y judíos;

Aproximadamente, cuatro siglos después del nacimiento de Jesús, erigieron a la ciudad como un centro religioso. Por ello, los cristianos peregrinan hasta Belén, gracias a los escritos en los evangelios de Mateo y Lucas, quienes mencionan a este poblado como el lugar de nacimiento de Jesús de Nazaret.

Asimismo, los judíos llegan a Belén porque fue el lugar de nacimiento y coronación del rey David, y quien fue ancestro de José de Nazaret. Uno de los lugares más sagrados en Belén, para la religión judía, es la tumba de Raquel.

Lamentablemente, en la actualidad Belén acostumbra a ser noticia por la gran cantidad de conflictos que se desarrollan entre israelíes y palestinos. Por otra parte, la ciudad está rodeada por una muralla a fin de evitar ataques terroristas. Cómo citar: “Belén”.

¿Cómo se llamaba Israel?

Israel

Estado de Israel מדינת ישראל (hebreo) Medinat Yisra’el دولة إسرائيل (árabe) Dawlat Isrā’īl
Independencia Inicio del Mandato Resolución ONU Declaración del Mandato británico de la Sociedad de Naciones 25 de abril de 1920 29 de noviembre de 1947 14 de mayo de 1948
Superficie Puesto 151. º
Total 22 145 km²

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¿Qué son los filisteos en la Biblia?

Los filisteos fueron un pueblo que se estableció en cinco ciudades al suroeste de la tierra de Israel y dominaba la Via Maris, el camino que venía de Egipto, por la costa, y discurría hacia El Líbano y Damasco.