Como Pedirle A Dios Un Milagro?

Como Pedirle A Dios Un Milagro
Orar con poder, paso por paso

  1. Siéntate o acuéstate.
  2. Concéntrate en el milagro que necesitas.
  3. Lee o recita ‘Una oración para un milagro ‘.
  4. Quédate en silencio y siente la presencia divina en tu ser.
  5. Descansa con el milagro que pides en tu corazón.
  6. Si puedes dormir, te ayudará a que tu oración sea más poderosa.

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¿Cuál es la forma correcta de pedirle a Dios?

User Admin Abril 05, 2015 – 12:00 a. 2015-04-05 Por: Lina Álvarez, especial para El País. La autora del libro ‘Por qué pido y no recibo’, Ana Mercedes Rueda, explica que los buenos deseos son puestos por Dios en el corazón del hombre. Pida con ardor y espere con fe.

Cuando Ana Mercedes era niña, solía escribir en un cuaderno mensajes cifrados. Su madre no lo entendía, tan solo tenía cinco años. Entre sus letras y garabatos, se alcanzaba a leer claramente la palabra ‘Dios’.

El tiempo pasó y Ana comprendió que tenía un don. Aquella voz que le hablaba al oído y le entregaba mensajes de amor y paz, era su ángel. Aquél guía que le pediría, 25 años después, escribir un libro para brindar luz y mostrar el camino a aquellos que aunque buscan y rebuscan, no encuentran.

¿Qué la motivó a escribir este libro? Este libro surgió porque empecé a escuchar que las personas dicen que le  piden a Dios y no los escucha. No son capaces de comunicarse con sus ángeles y la respuesta siempre es un silencio prolongado que les genera mucha frustración.

Cuando empecé a percibir ese vacío en la gente, pensé que las palabras eran la manera indicada de orientarlos y explicarles el hecho de que no es que Dios no nos escuche a veces, sino que no le damos un mensaje claro. No es que no conteste, sino que él nos contesta de ciertas maneras que son especiales e interesantes.

Yo siempre le pido a Dios que me vaya guiando y mostrando cuál es el camino por el cual debo ir y de esa manera este libro surgió. ¿De qué maneras particulares se comunica Dios con nosotros? Él se comunica de muchas formas, siempre se las ingenia para hacernos llegar el mensaje.

Ya todo depende de que alguien esté dispuesto o no a escuchar. Nos puede hablar a través de un sueño, de la lectura de un libro, de un amigo que nos da un consejo o a través de una canción. Hay que  estar con los ojos abiertos y los oídos despiertos para entender las señales que él nos pasa por enfrente.

Hay una herramienta que Dios utiliza muchísimo para comunicarse con nosotros y es ese “algo que te habla”. Es cuestión de que  te sintonices, a veces la voz de la intuición, es Dios que está tratando de darnos un mensaje.

“Orar es, como dicen los adolescentes,  ‘cool’ y hasta divertido. Si fortaleces tu comunicación con Dios y tus ángeles, nunca más te volverás a sentir solo”. Ana Mercedes rueda, angeóloga Utilice un método: Encuentre un lugar tranquilo en donde sienta que se puede concentrar sin tener interrupciones.

Ponga música suave o encienda una vela que ayude a la relajación. Tenga al lado lápiz y papel. Mantenga  la actitud de concentración y pregunte a Dios qué es lo que realmente quiere y desea ver manifestado en su vida.

No se presione, sea sincero consigo mismo. Escríbalo  y reflexione acerca de lo que pide y las implicaciones que esto tiene. No piense tanto al hacerlo, dé rienda suelta a sus deseos de corazón. Pregunte a Dios qué método de oración utilizar: el de la afirmación o el de la fe.

  1. Afirmar lo que se quiere es repetirlo constantemente, y tener fe, es dejar en sus manos determinada  situación;
  2. Comprenda el aprendizaje que le deja aquello que está viviendo;
  3. Es el punto clave del proceso;

A veces las cosas no suceden porque aún no hemos aprendido la lección. Evalúe los aspectos que debe cambiar, en ocasiones, la mente pone muchas barreras para evitar la evolución. Trabaje en sí mismo, elimine las cosas negativas y tome una mejor actitud. Tome la decisión.

Inicie  un programa personal intensivo. Busque su equilibrio y tenga paciencia, los resultados no son inmediatos. Sea disciplinado, acérquese a Dios y asuma una rutina diaria de oración. ¿Qué hacer en la sala de espera? El que espera, desespera.

Tome nota y tenga paciencia mientras Dios le contesta. Cuando se está en espera de la respuesta es cuando realmente estamos probando nuestra fe. Aunque parezca que nada está sucediendo, en esos momentos es cuando Dios está actuando tras bambalinas para ordenar todo de manera perfecta y entregarle la respuesta a sus oraciones.

  • ¡Déjese sorprender! Dios sabe el momento y la manera perfecta para responder a cada una de sus peticiones, solo confíe;
  • Todo llega en su debido momento;
  • Sea proactivo durante el tiempo de espera: medite, ore con agradecimiento por lo que ya tiene y haga ejercicio;

Cree una afirmación positiva que resuma lo que está pidiendo y repítala diariamente cuantas veces desee. .

¿Cuál es la mejor hora para pedir un milagro?

Como Pedirle A Dios Un Milagro La hora de la agonía de Jesús, es decir, las tres de la tarde, es un tiempo muy especial en la devoción a la Divina Misericordia. En esta hora procuramos permanecer en espíritu al pie de la Cruz de Cristo, a fin de suplicar la misericordia para uno mismo y para el mundo entero en virtud de los méritos de su Pasión. Sobre esta hora de la Misericordia, el Señor dijo a Sor Faustina: A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía.

Ésta es la hora de la gran misericordia para el mundo entero (Diario 1320). Cabe esclarecer aquí, que no se trata de una hora exacta de reloj (60 minutos), sino que se trata de tener presente el momento de la agonía de Jesús en la cruz, es decir, de acompañarle rezando a las tres de la tarde.

Jesús no propone una oración concreta para esta hora de las 3 de la tarde; más bien dijo que se podía, por ejemplo, rezar el Via Crucis, hacer la visita al Santísimo Sacramento, y si el tiempo no lo permite debido a las obligaciones, al menos, durante unos momentos, allí donde estemos, hay que tratar de unirse con Él cuando agoniza en la Cruz, aunque sólo sea por un breve momento.

  1. El objeto de esta oración es el misterio de la Pasión de Cristo;
  2. Esta oración en la Hora de la Misericordia debe cumplir ciertas condiciones: debe tener lugar a las tres de la tarde (cuando el reloj marca la hora exacta), debe dirigirse directamente a Jesús, y en nuestras súplicas y peticiones, hay que referirse a los méritos y al valor de su dolorosa Pasión;

Sin embargo, en la práctica y en diversas publicaciones, a menudo se insiste en la opinión según la cual a las tres de la tarde hay que rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, pues se considera que entonces esta oración tiene un poder especial. Esta forma de pensar se debe a una cierta ignorancia sobre la devoción a la Divina Misericordia, porque hay un desconocimiento de las formas trasmitidas por Sor Faustina; tal vez esto también se deba a la necesidad de tener una fórmula determinada para rezar en esta hora de la Misericordia.

La oración en la Hora de la Misericordia es una forma particular del culto a la Divina Misericordia, con la que Jesús asoció una promesa determinada; también estableció la forma de practicarla. Jesús, en ningún momento dijo que hubiera que rezar la Coronilla de la Divina Misericordia en esta hora.

Por supuesto, es posible rezar la Coronilla en esta hora santa, así como en cualquier otro momento del día y de la noche; pero entonces hay que tener claro que no estamos practicando la oración de la Hora de la Misericordia, sino que simplemente rezamos la Coronilla de la Divina Misericordia.

La Coronilla no puede ser la oración de la Hora de la Misericordia, puesto que se dirige directamente a Dios el Padre ( Padre Eterno, yo te ofrezco …), y la oración en la Hora de la Misericordia debe dirigirse a Jesús.

La práctica sistemática de la oración en la hora de la Misericordia nos introduce en un contacto directo y personal con Jesús, nos hace meditar su misericordia, que se manifestó durante su Pasión, y nos permite dirigirnos a Jesús directamente, es decir, a Alguien muy cercano; entonces, en virtud de los méritos de su Pasión podemos pedir la misericordia para nosotros mismos y para mundo entero.

Depende de nosotros mismos si queremos o no rezar a las tres de la tarde y practicar la oración en la Hora de la Misericordia, o si más bien preferimos rezar la Coronilla de la Divina Misericordia. En todo caso, se trata de dos cosas diferentes.

Pero al propagar la devoción a la Divina Misericordia y su práctica, deben dejarse bien definidas las cosas, con toda claridad, y no mezclar la Hora de la Misericordia con la Coronilla. Más….

¿Que ofrecer a Dios por un milagro?

Si necesitas un milagro en tu vida y tienes fe en que Dios, Jesús, la Virgen María o un santo puede ayudarte a obtenerlo, puedes “mandar una promesa”. Una promesa es una petición que haces a la vez que prometes dar algo a cambio. Si ya existe una devoción específica en tu vida, dirígete a esa persona sagrada con tu petición.

  • Puedes hacer tu petición en tu mente y corazón, o ir a una iglesia y rezar con tu petición en mente;
  • En el momento en que hagas tu pedido, ofrece también tu sacrificio;
  • El sacrificio que ofrezcas debe ser significativo;

¿Qué sientes que debes ofrecer a cambio de la gracia que pides? El sacrificio es una manera de hacer más real en tu corazón la acción de orar en petición. Los sacrificios no siempre tienen que ser dolorosos, como en el caso de las personas que deciden llevar a cabo una peregrinación descalzos o ayunar.

  • El pago de tu promesa puede ser también una celebración;
  • En muchos lugares es tradicional ofrecer a un santo una fiesta en agradecimiento por un favor recibido;
  • En Puerto Rico, por ejemplo, las promesas a los Santos Reyes son muy populares y se celebran con una fiesta, aguinaldos y comida;

Hay también maneras más modernas de pagar o celebrar una promesa. Por ejemplo, cuando la bailarina Corazón Tierra recibió una gracia de Santa María Magdalena , ofreció una danza de su creación como pago de la promesa.

¿Cuáles son las 3 oraciones más poderosas?

“Orar, como todo verdadero diálogo, es también saber permanecer en silencio – en los diálogos existen momentos de silencio –, en silencio junto a Jesús. Y cuando nosotros vamos a Misa, tal vez llegamos cinco minutos antes y comenzamos a conversar con quien está al lado nuestro.

Pero no es el momento de conversar: es el momento del silencio para prepararnos al diálogo. Es el momento de recogernos en nuestro propio corazón para prepararnos al encuentro con Jesús. ¡El silencio es muy importante!”, nos recuerda el papa Francisco.

Les presentamos tres oraciones para avivar ese diálogo, relación personal con Dios: (Le puede interesar:  ¿Cuál es el momento más importante de la Eucaristía?) Alma de Cristo Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame.

  1. Agua del costado de Cristo, lávame;
  2. Pasión de Cristo, confórtame;
  3. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme;
  4. Dentro de tus llagas, escóndeme;
  5. No permitas que me aparte de Ti;
  6. Del maligno enemigo, defiéndeme En la hora de mi muerte, llámame;

Y mándame ir a Ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén (Le puede interesar: La palabra de Dios con perspectiva de género) Ángel de Dios Ángel de Dios, que eres mi custodio, pues la bondad divina me ha encomendado a ti, ilumíname, guárdame, defiéndeme y gobiérname.

Amén Vea:  Semana Santa: ¿cuándo es y cuáles son los días festivos? Bajo tu amparo Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita.

Oraciones tomadas de Vatican News (Además: Viacrucis: conozca cómo puede hacerlo desde su casa).

¿Cómo hacer para que ocurra un milagro?

¿Cuál es el salmo para pedir un milagro?

Salmo 6. Oración por salud y misericordia – Señor, no me reprendas en tu ira, ni me castigues en tu furor. Ten piedad de mí, Señor, pues languidezco; sáname, Señor, porque mis huesos se estremecen. Mi alma también está muy angustiada; y tú, oh Señor, ¿hasta cuándo? Vuélvete, Señor, rescata mi alma; sálvame por tu misericordia.

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Porque no hay en la muerte memoria de ti; en el Seol, ¿quién te dará gracias? Cansado estoy de mis gemidos; todas las noches inundo de llanto mi lecho, con mis lágrimas riego mi cama. Se consumen de sufrir mis ojos; han envejecido a causa de todos mis adversarios.

Apartaos de mí, todos los que hacéis iniquidad, porque el Señor ha oído la voz de mi llanto. El Señor ha escuchado mi súplica; el Señor recibe mi oración. Todos mis enemigos serán avergonzados y se turbarán en gran manera; se volverán,  y  de repente serán avergonzados.

¿Cuál es la oración más poderosa?

“La oración es un impulso, es una invocación que va más allá de nosotros mismos”: papa Francisco. “La oración es un impulso, es una invocación que va más allá de nosotros mismos”: papa Francisco. “La oración abre la puerta a Dios, transformando nuestro corazón, tantas veces de piedra. La oración -subraya el Papa- es de todos y “nace en el secreto de nosotros mismos, en ese lugar interior que los autores espirituales suelen llamar el corazón”.

“La oración es un impulso, es una invocación que va más allá de nosotros mismos: algo que nace en lo más profundo de nuestra persona y llega, porque siente la nostalgia de un encuentro. Esa nostalgia que es más que una necesidad, más que una necesidad: es un camino.

La oración es la voz de un “yo” que va a tientas, que procede a tientas, en busca de un “tú”. El encuentro entre el “yo” y el “tú” no se puede hacer con calculadoras: es un encuentro humano y muchas veces procedemos a tientas para encontrar el “tú” que mi “yo” está buscando”, dice el Pontífice.

  • (Además:  Oración al Espíritu Santo) En la catequesis, además, nos recuerda: “La oración abre la puerta a Dios, transformando nuestro corazón, tantas veces de piedra, en un corazón humano”;
  • La señal de la cruz, subraya el Papa, es la primera oración;

Jesús, subraya el Pontífice, “reza con nosotros”. Y al rezar, “abre la puerta del cielo, y de esa brecha desciende el Espíritu Santo”. Y nos recuerda el Pontífice que “toda persona necesita un espacio para sí misma, donde pueda cultivar su vida interior, donde las acciones encuentren sentido”.

  1. “Durante su vida pública”, añade, “Jesús recurre constantemente al poder de la oración;
  2. Santo Tomás de Aquino definió al Padre Nuestro como la súplica más perfecta de todas;
  3. Es el primer acercamiento de los católicos con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo;

Se conoce como La oración del Señor. El poder de esta oración es que encierra las siete peticiones que toda persona puede necesitar: (Le recomendamos: Oración de la Sangre de Cristo) Padre nuestro Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

  • Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal;
  • Amén;
  • Con información de https://www;

vaticannews. va/ (Lea también: La Dama de Hierro del Vaticano) DESCARGA LA APP EL TIEMPO Personaliza, descubre e informate.

¿Cómo pedirle a Dios con fe?

No se haga mi voluntad, sino la Tuya – Mi tercer ejemplo destaca la importancia de reconocer y aceptar la voluntad de Dios en nuestra vida. Hace varios años, había un joven padre que había sido activo en la Iglesia cuando era niño, pero que durante la adolescencia siguió un sendero diferente.

  1. Después de su servicio militar, se casó con una hermosa jovencita y al poco tiempo su hogar fue bendecido con hijos;
  2. Un día, inesperadamente, su hijita de cuatro años enfermó gravemente y la internaron en el hospital;

Desesperado, y por primera vez en muchos años, el padre se puso de rodillas en oración para suplicar por la vida de su hija. No obstante, su estado empeoró. Poco a poco, este padre tuvo la impresión de que su hijita no viviría y, lentamente, sus oraciones cambiaron; ya no oró para suplicar que se curara, sino para implorar entendimiento.

“Hágase Tu voluntad” era el estilo de sus súplicas. Al poco tiempo, su hija entró en coma, y el padre supo que no le quedaban muchas horas en la tierra. Fortalecidos con entendimiento, confianza y poder más allá de los que poseían, los jóvenes padres oraron de nuevo para suplicar la oportunidad de estrecharla entre sus brazos mientras estuviera consciente.

La niña abrió los ojos y sus frágiles brazos se extendieron hacia sus padres para un último abrazo. Entonces murió. Ese padre supo que sus oraciones habían sido contestadas; un Padre Celestial bondadoso y caritativo había dado consuelo a sus corazones. Se había hecho la voluntad de Dios y ellos habían logrado entendimiento.

(Adaptado de H. Burke Peterson, “Adversity and Prayer”, Ensign, enero de 1974, pág. 18). El discernir y aceptar la voluntad de Dios en nuestra vida son elementos fundamentales del pedir con fe en sincera oración.

Sin embargo, el solo decir las palabras “hágase Tu voluntad” no es suficiente. Todos necesitamos la ayuda de Dios para someter nuestra voluntad a la de Él. “La oración es el acto mediante el cual la voluntad del Padre y la del hijo entran en mutua armonía” (Bible Dictionary, “Prayer”, págs.

  1. 752–753);
  2. La oración humilde, ferviente y constante nos permite reconocer la voluntad de nuestro Padre Celestial y actuar de acuerdo con ella;
  3. Y en esto, el Salvador nos brindó el ejemplo perfecto cuando oró en el Jardín de Getsemaní, “diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya… Y estando en agonía, oraba más intensamente” (Lucas 22:42, 44);

El objeto de nuestras oraciones no debe ser presentar una lista de deseos o una serie de peticiones, sino asegurar para nosotros y para los demás las bendiciones que Dios está ansioso por concedernos, de acuerdo con Su voluntad y Su tiempo. Nuestro Padre Celestial oye y contesta toda oración sincera, pero las respuestas que recibamos tal vez no sean las que esperemos ni nos lleguen cuando y como las deseemos.

  • Esta verdad es evidente en los tres ejemplos que he presentado hoy;
  • La oración es un privilegio y el deseo sincero del alma;
  • Podemos ir más allá de las oraciones habituales y típicas y participar en oraciones sinceras al pedir apropiadamente con fe y actuar, al perseverar pacientemente a través de la prueba de nuestra fe, y al reconocer y aceptar con humildad que “no se haga mi voluntad, sino la Tuya”;

Testifico de la realidad y la divinidad de nuestro Padre Eterno, de Su Hijo Unigénito, el Señor Jesucristo, y del Espíritu Santo. Testifico que nuestro Padre oye y contesta nuestras oraciones. Ruego que todos nos esforcemos con mayor determinación por pedir con fe y de ese modo hacer que nuestras oraciones sean en verdad sinceras.

¿Cuál es la hora de Dios?

En cientos de comunidades indígenas que se gobiernan según sus usos y costumbres ancestrales, lo único válido es lo que llaman ‘el horario de Dios ‘, es decir el tiempo que transcurre entre el amanecer y la noche.

¿Qué se le puede ofrecer a Dios?

¿Cuál es la oración que le agrada a Dios?

Hoy desde allí donde te encuentras, Dios puede transformar tu vida. Él quiere manifestarse si lo buscas con todo tu corazón. Es por eso, que es necesario tomar ciertas decisiones que te conducirán a encontrarte con su presencia. Tu decisión de hoy construye tu futuro Dios es el mismo que bautizó a la iglesia en su comienzo, el día del Pentecostés.

  1. Es por eso,  que hoy desea activar tu fe para que puedas vivir en plenitud y así contagiar a tu familia y amigos;
  2. Si de su lado está el “llenarnos de su fuego” para llevar adelante su obra, de nuestro lado entonces, está el tomar buenas decisiones en el tiempo oportuno;

Así como lo declara el Señor en su Palabra, “sus pensamientos son de bien”, por lo cual, Él desea obrar milagros y mostrarnos el mejor camino para nosotros. ¿Podrá Dios restaurar una familia, sanar un corazón o ayudarnos a vivir en santidad? ¡Claro que sí! Dios puede sacar de lo malo, algo muy bueno; de lo poco, multiplicarlo en mucho.

El Señor puede restaurar lo que se había destruido; puede ablandar corazones y sanar heridas. Pero, de nuestro lado, necesitamos tomar las decisiones correctas. De nada sirve tomar una buena decisión cuando ya es demasiado tarde.

Es por eso, que hoy la Palabra de Dios, toca a nuestros corazones para que podamos prestar atención a lo que el Señor desea guiarnos a comprender y así actuar de manera sabia. Por lo tanto, veamos cuáles son las decisiones que debemos tomar en este tiempo:

  • Orar para alinearnos a Dios. “Una vez, Jesús estaba orando en cierto lugar. Cuando terminó, uno de sus discípulos se le acercó y le dijo: -Señor, enséñanos a orar, así como Juan les enseñó a sus discípulos. Jesús dijo: -Deberían orar de la siguiente manera: Padre, que siempre sea santificado tu nombre.

La primera decisión que necesitamos tomar en este tiempo es alinearnos con Dios. Es tener perseverancia en conocer su voluntad y poder avanzar hacia ella. Cuando Jesús les enseñaba a orar a sus discípulos, lo primero y más importante era declararnos sus hijos y someternos a su reino. Si el Maestro mismo necesitaba apartarse y conectarse con Dios, ¿cuánto más nosotros? Era allí donde recibía instrucciones para su ministerio, para la iglesia naciente y renuevo constante.

  • Rodearse de cánticos de adoración. “Pues tú eres mi escondite; me proteges de las dificultades y me rodeas con canciones de victoria”@ ( Salmo 32:7 ). Evidentemente David, el salmista, estaba pasando tiempos difíciles y decidió rodearse de adoración, donde encontraba el verdadero refugio.

¡Más que nunca necesitamos incrementar el volumen de la alabanza a Dios! Nuestra adoración debe hablar más fuerte que la queja o el temor. Esto cambiará el ambiente de angustia y traerá libertad. ¿Es posible adorar a Dios en tiempos difíciles? ¿Cuáles son las alabanzas que cambian el ambiente en tu hogar?

  • Tener una fe intencional. Es tener una actitud activa, que se aleja de la comodidad para acercarse al Señor intencionalmente. Si anhelamos recibir algo de Dios, ¡es tiempo de levantarse para ir a buscarlo! Esta es la clase de fe que arrebata el milagro.

“Una mujer de la multitud hacía doce años que sufría una hemorragia continua (…) Ella había oído de Jesús, así que se le acercó por detrás entre la multitud y tocó su túnica. Pues pensó: «Si tan solo tocara su túnica, quedaré sana» (…) Y él le dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz. Se acabó tu sufrimiento»”. ( Marcos 5:24-34 ) Esta mujer tenía un sufrimiento desde hacía muchos años. Sin embargo, tomó la decisión de buscar al Señor con una fe intencional.

Que tu reino venga pronto”. ( Lucas 11:1-2). Esta decisión va mucho más allá de pedir poder para ver milagros, sino primeramente, conocer lo que Dios desea hacer en cada situación. Es entablar un diálogo, donde nos alineamos a su plan y escuchamos su corazón.

No se quedó esperando el milagro diciendo: “Si Dios quiere…” Sino que fue perseverante y lo buscó hasta que lo halló. Esta es la clase de fe que nos prepara para experimentar el cambio.

  • Llenar el vacío con plenitud. Cuando recibimos a Cristo en nuestra vida, de Él viene todo lo que necesitamos y en Él estamos plenos. ¿Qué es lo que distingue a un cristiano pleno? Es que luego de un genuino arrepentimiento, su vida es colmada de la presencia del Espíritu Santo. A un cristiano se lo distingue por los frutos, por el amor, porque conduce su vida sabiendo que es templo de Dios.

Jesús le dijo a sus discípulos: “En realidad, es mejor para ustedes que me vaya porque, si no me fuera, el Abogado Defensor [ a ]  no vendría. En cambio, si me voy, entonces se lo enviaré a ustedes; ” ( Juan 16:7 ) “El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes; y así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes”.

Es la decisión de permitir que el Señor le ayude a resistir la tentación, a ser restaurado, a buscar la paz. Ser cristiano significa que Cristo vive en su corazón. ( Romanos 8:11 ) ” No me expulses de tu presencia y no me quites tu Espíritu Santo.

Restaura en mí la alegría de tu salvación y haz que esté dispuesto a obedecerte”. (Salmos 51:11-12)

  • Decir Amén a las promesas de Dios. En 2 Corintios 1:18-20 Pablo enseña acerca de la fidelidad de Dios: “Mas, como Dios es fiel, nuestra palabra a vosotros no es Sí y No. Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él; porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”.
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Dios es fiel y cumple sus promesas. Es por eso que necesitamos tomar la decisión de creerle al Señor. Aunque parezca muy difícil, Él tiene el poder para hacer realidad lo que te ha prometido. Por lo tanto, es tiempo de alinearnos a la voluntad de Dios y buscar su presencia con un corazón rendido para agradarle.

  • Más que nunca, necesitamos rodearnos de alabanza para que “pise” toda queja o temor y activar nuestra fe intencional para encontrarnos con los milagros de nuestro Padre Celestial;
  • Puedes tomar la decisión de llenar el vacío con la plenitud del Espíritu Santo y confiar en que las promesas de Dios se cumplen;

¡Tu vida puede ser maravillosa! ¡Es tiempo de tomar buenas decisiones!.

¿Qué es lo que más le gusta a Dios?

La ofrenda que a Dios le agrada es aquella que esta relacionada con la Sangre de Jesús, tu vida esta relacionada con el sacrificio de Cristo en la cruz. – “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto aún habla por ella” (Hebreos 11:4) RVR1960 Como Pedirle A Dios Un Milagro “Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto” (Proverbios 3: 9-10) RVR1960 La ofrenda dada por Abel, tuvo un significado muy especial; él escogió dar lo mejor de su rebaño, pues Dios, como único Creador, merecía lo mejor de todas las cosas. Su ofrenda fue generosa y redentora, pues escogió un animal que fuera el sustituto de sus pecados, reconociendo que su vida, cerca de la de Dios, era de poco valor. El Señor exalta la fe de Abel sobre la de Caín, pues aunque también trajo una ofrenda a Dios, no fue recibida con agrado, pues estaba acompañada de mezquindad, indiferencia, egoísmo y falta de reconocimiento de quién su Creador era.

Decide ser parte del Reino de Dios: Sabemos que en el mundo existen dos reinos espirituales: el Reino de Dios, y el reino del enemigo. El enemigo trata de conquistar a las personas, haciéndolas esclavas de lo material (y es cuando se despierta en el corazón de algunos un fuerte deseo por tener mucho dinero sin importarles a quiénes tengan que atropellar).

Muchos han adquirido grandes sumas de dinero y amasado fortunas, pero no tienen la capacidad de disfrutarlas, ni tienen felicidad plena en sus hogares. El Señor dio a entender que la felicidad del hombre no consiste en los bienes que posee. Dios no necesita de nuestro dinero ni de nuestras ofrendas, pero Él nos dio el privilegio de que pudiésemos ofrendar voluntariamente; Dios dejó establecido que nosotros ofrendáramos, pero Él lo hizo para probar nuestra actitud; Dios prueba nuestro corazón de acuerdo a la manera cómo nosotros ofrendamos, porque el Señor dejó principios establecidos sobre la importancia de dar; a Caín y Abel, Dios no les dijo que tenían que ofrendar, sino que ellos se sintieron movidos a ofrendar a Dios, y Abel pensó qué podría ofrecerle a Dios, pues él quería darle lo mejor.

Piensa en lo que más ama un niño; seguramente sus juguetes. Y si le dijéramos que nos compartiera algo, seguramente evitaría darnos esos juguetes. Pero cuando uno tiene un compromiso con Dios, uno le da lo que más ama.

Tu ofrenda es tan solo el reflejo de tu carácter: Cuando el Señor entró al templo, miró lo que la gente daba. Unos depositaban grandes sumas de dinero; pero una viuda solo dio dos blancas. Cuando terminó la reunión, Jesús les preguntó a sus discípulos cómo había sido la ofrenda.

  • Ellos respondieron que había gente muy generosa y otros muy tacaños (refiriéndose a la ofrenda de la viuda);
  • El Señor entonces les dijo que estaban equivocados en su apreciación, porque esos que aparentemente habían dado generosamente, dieron de lo que les sobraba, sin esfuerzo, sin embargo la viuda dio una ofrenda que agradaba a Dios porque era todo lo que tenía;

El Señor siempre pide una ofrenda con esfuerzo, y no cualquier ofrenda, porque Él pide la mejor. En la Biblia quedó registrada la ofrenda de Abel, porque él dio lo mejor. ¿Qué ofrenda le darías a Dios para que llegaras a tocar su corazón? Abel pensó en el rebaño, y tomando lo mejor de él, lo presentó ante Dios.

  1. Pero, ¿por qué ese rebaño se constituyó en la mejor ofrenda? Hay un significado, un trasfondo al respecto: Abel le estaba diciendo con ésto a Dios, que él le ofrendaba su vida, que él quería morir por Él, pero como no lo podía hacer, en su lugar le ofrendaba ese animal con su sangre, como sacrificio;

El escritor a los Hebreos dice: “Sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados” (Hebreos 9:22) RVR1960 Esa ofrenda que estaba presentando Abel, se estaba constituyendo en el prototipo de Jesucristo. Cristo es la ofrenda de Dios, y se ofreció a sí mismo por la redención de la humanidad.

Si Jesús no se ofreciera en sacrificio, nadie sería salvo. Por eso la Escritura dice: “¡Gracias a Dios por su don inefable!” (2 Corintios 9:15) RVR1960 3. Jesús se ofreció por nosotros:  Solo hay un Dios, El Padre.

Jesucristo es el único camino para llegar a Dios. Él dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6) RVR1960 Jesús se constituyó en el camino porque Él dio su vida por nosotros; Él pagó el precio por nosotros, porque nosotros merecíamos morir; nuestros pecados nos llevaban a la muerte y a la destrucción; pero un día Jesús tomó el lugar de cada uno de nosotros y se ofreció a sí mismo a Dios, para que todo aquel que en Él cree no se pierda mas tenga vida eterna.

Cuando nosotros aceptamos a Jesús en nuestro corazón, estamos ofrendando a Dios lo mejor. Es como si nos presentáramos ante Él y le dijéramos: Señor, me presento ante ti a través de Jesús, acéptame, pues me entrego hoy a Ti de la misma manera que Jesús lo hizo por mí.

Esa es la ofrenda que agrada a Dios, que toca su corazón, es la ofrenda genuina. Por otro lado, estaba Caín. Él no dio una buena ofrenda, porque dio una ofrenda de su esfuerzo, de su capacidad, de sus habilidades, de sus negocios, tomando del producto de la tierra, y dándosela a Dios del sudor de su frente ¡Dios desechó esa ofrenda! Las obras no cuentan para la salvación, sino la sangre de Cristo.

Una persona, si no ha sido lavada con la sangre de Cristo, no puede ser salva, porque lo único que lava nuestros pecados es la sangre de Jesús. Dando nuestra mejor ofrenda: El apóstol Pablo dice que fuimos salvos para que andemos en buenas obras.

Después de la salvación, podemos hacer obras excelentes; Dios pide que demos nuestra mejor ofrenda. Nuestra vida; pero también nos confronta a entregar lo que más amamos, Dios le pedirá aquello que usted más ama. El proverbista dijo: “Echa tu pan sobre las aguas, reparte a siete y aún a ocho porque no sabes el mal que ha de venir sobre la tierra”.

  1. Cuando usted ofrenda a Dios, nunca puede darle más de lo que Él le da; no hay una sola persona que pueda decir que da más que lo que Dios le da; nadie puede ganarle a Dios en la manera cómo Él nos da;
  2. Con mi hija Sara, jugamos a que si ella me da un beso, me debe dar un dólar; si yo le doy un beso, ella me cobra un dólar;

Un día le di cinco besos, y le pagué cinco dólares; ella se puso feliz, ¡pero me sorprendió! porque al rato vino y me dio doce besos y me pagó doce dólares. Ella entiende que no puede dar más de lo que le da su papá; que si ella da doce, su papá luego le va a dar veinticuatro; ella sabe lo que es la fe.

Así sucede con Dios: Cuando tienes un corazón generoso, no cuestionas a Dios, sino que das con todo el corazón y luego Dios te recompensa. Recuerda, nunca podrás dar más de lo que Dios te da, y Dios ama al dador alegre.

Dios se agradó tanto de la ofrenda que dio Abel, que todavía hace memoria de él sobre la tierra. Abel es recordado por la ofrenda que dio. Tu ofrenda es un argumento a favor: Cuando ofrendas o diezmas, esto se convierte en un argumento a favor tuyo. Cuando alguien no diezma, un espíritu viene con argumentos para acusarlo ante Dios.

Recordaras al centurión que tenía un siervo enfermo y los ancianos fueron hasta Jesús y le dijeron: Señor, es digno que le concedas esto, porque él ama nuestra nación, y nos ha edificado una sinagoga. Eso era un argumento a favor del centurión.

Esto quiere decir que cuando tienes una necesidad, en el mundo espiritual los ángeles se presentan ante Dios y le dicen al Señor que es digno que te conceda eso. Estos ángeles estarán presentando el reporte de las ofrendas que hemos dado, de cómo hemos bendecido a la iglesia, de cómo hemos usado las finanzas para el Reino de Dios y eso se convierte en un argumento a nuestro favor.

Los apóstoles le dijeron a Jesús: Señor, nosotros hemos dejado todo por seguirte, ¿qué tendremos? Y el Señor dijo: De cierto os digo que no hay ni uno solo de vosotros, que haya dejado casas, tierras, bienes, familia por causa de mí y del reino de los cielos, que no haya de recibir cien veces más en esta vida y en la otra la vida eterna.

De todo lo que tu das, el Señor en su banco dice: Ése gana cien veces más de lo que ha depositado. Si tu no le has dado correctamente a Dios, debes romper la maldición, (siendo que para tal liberación también se necesitan argumentos a favor). Da una ofrenda extra para cancelar los argumentos, y romperás toda maldición financiera.

Luego haz un pacto de fidelidad con Dios. Tu ofrenda determina tu excelencia: Hay una palabra en griego llamada “arete”, cuyo significado es “excelencia”. El arete de un atleta, es la manera cómo define la carrera; eso es excelencia, cuando se es el mejor.

El arete de un ama de casa, es la excelencia en cómo conduce su hogar; el arete de un maestro, es la excelencia en la manera que enseña; el arete de un cristiano, es la manera cómo se relaciona con Dios. Cuando el Señor dice que Abel alcanzó mas excelente sacrificio que Caín, se está refiriendo a que la excelencia de un cristiano la determina la manera en cómo él da.

A uno de los pastores de mi equipo, Dios lo rescató de una vida terrible que tenía. Apenas convertido y recién ingresando a la visión, hizo un pacto con Dios, donde declaró que de los siete días de la semana, le iba a dedicar seis al Señor, quedando solo uno para él.

Y así lo hizo: Un solo día trabajaba, pero en ése Dios lo bendecía tanto, que hacía toda la ganancia de una semana en solo un periodo de trabajo; en los otros seis días, él se dedicaba a hacer la obra de Dios, llamando por teléfono, visitando y consolidando.

  • Dios lo empezó a bendecir de una manera increíble: dándole gente, derramando unción sobre su vida y auxiliándolo en todo;
  • El año pasado, en una semana hizo doce impactos evangelísticos y ganó 6000 personas;

Todo porque adquirió un compromiso con Dios. Tienes que pedirle a Dios que te dé esa excelencia como creyente; de esta manera le ofrendas tu vida (no para hacer lo que tu quieres) para lo que Dios quiere que tu hagas, con el propósito de engrandecer su Reino.

Tu ofrenda te lleva a la bendición: La fe para ofrendar, es la misma fe que nos lleva a conquistar las finanzas, porque:  “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Proverbios 10:22) RVR1960 En el libro de Hageo, capítulo 2 verso 8, el Señor dijo: “Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos”.

El dinero es del Señor, y el diablo ha robado ese dinero, dándoselo a sus súbditos para esclavizarlos y tener control sobre ellos de una manera tirana. A través del profeta Jeremías, el Señor dijo: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras” (Jeremías 17:9-10) RVR1960 Dios sabe que el corazón del hombre está lleno de engaño, y para poder bendecir a Sus hijos, Él primero tiene que probar qué dirección han tomado esos corazones; por tal motivo, Dios permite que las personas pasen por ciertas circunstancias en sus vidas, que los llevarán a un desprendimiento total, tanto de sí mismos, como de los bienes que hayan adquirido.

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Sé que el Señor quiere dar a cada uno de sus hijos la provisión que ellos necesitan; y siempre Él lo hace de una manera mucho más amplia de lo que ellos se imaginan, pues el corazón de Dios es extremadamente generoso.

Además, todos los hombres de Dios primero fueron probados, antes de ser prosperados. Entendiendo el sentido de la prosperidad: Creo que es importante entender que existe una gran diferencia entre ser próspero y ser rico. Normalmente, cuando se habla de ser rico, se hace referencia a una persona acaudalada y propietaria de muchos bienes; pero una persona puede ser próspera sin que sea acaudalada ni rica.

  1. Por ejemplo: Cuando Jesús vivió en la tierra, no tenía riquezas, pero fue próspero; no podríamos decir que el Señor era pobre; Él era próspero, porque un pobre no puede alimentar a más de diez mil personas y fue lo que el Señor hizo;

Jesús no andaba con dinero en el bolsillo, tampoco tenía cuando le fueron a cobrar los impuestos, pero Él sabía que había una fuente de provisión directamente en Dios, y le dijo a Pedro: “Abre la boca del pez y saca la moneda”. El Señor utilizó el banco de un pez; dijo: “Echa el anzuelo, no le pongas carnada, y en el primer pez que saques vas a encontrar una moneda, y paga con ella los impuestos tuyos y los míos”. Como Pedirle A Dios Un Milagro.

¿Cómo orar por seguridad?

Durante estos tiempos difíciles les invitamos a reflexionar sobre esta oración. Compártanla con sus amigos/as y familiares por los medios sociales, en su sitio web o durante su culto en línea. «Alzare mis ojos a los montes, ¿de dónde vendrá mi Socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra».

Tú, oh Creador, eres nuestro socorro; en tiempos de oscuridad, eres el sol que alumbra nuestro camino; en esos momentos de sed espiritual que debilitan nuestro espíritu, tu vienes a nosotros cual lluvia refrescante y vivificadora, y renuevas nuestro espíritu marchito.

Si Dios es con nosotros, ¿Quién contra nosotros? ¿De quién temeremos si tu estas entre nosotros? Tu mirada está siempre sobre nosotros y conoces nuestras luchas y agonías antes que nosotros las experimentemos. ¡Y te compadeces de tu pueblo! Enséñanos como ser discípulos y discípulas fieles y a confiar plenamente en ti.

Ayúdanos a crecer en la fe, en esa que quizás todavía está débil necesita madurar en ti, hasta que tu voluntad y la nuestra sean una. En el nombre de Jesucristo quien creció en gracia y sabiduría delante de ti.

Amén.

¿Cuál es el santo más milagroso del mundo?

México es un país especialmente devoto. Desde tiempos prehispánicos se practicaba la fe en prácticamente todas las culturas que habitaban el país, esta era, el eje de la cultura que se desdoblaba en todas sus prácticas. Las figuras religiosas católicas fueron suplantando las deidades preshispánicas y en algunos casos el paso fue muy parecido, como el de Cihuacóatl , llamada también Tonantzin (nuestra madre venerada), adorada en el cerro del Tepeyac , justo el lugar donde se apareciera la Virgen de Guadalupe.

Con el tiempo algunos santos católicos en particular fueron apropiándose de la fe de los mexicanos. En los últimos años, además, otras figuras han comenzado a adorarse sin ser necesariamente reconocidas por la Iglesia Católica, como la Santa Muerte (cuya veneración se remota quizá a tiempos prehispánicos como Mictlantecuhtli  y  Mictecacíhuatl  dios y diosa de la muerte aztecas) o Jesús Malverde.

Presentamos algunos de los santos católicos más venerados de México de acuerdo a las figuras que consideramos son más premiadas por la fe colectiva: San Judas Tadeo Según el evangelio, fue uno de los discípulos de Jesús. Es el santo de las causas imposibles, en la Ciudad de México es ampliamente popular su veneración, miles acuden a visitarlo cargando en brazos su figura mensualmente cada día 28, y con énfasis el 28 de octubre, día en que se hacen fiestas públicas en su honor.

  • Sobre todo personas muy enfermas van;
  • También es muy venerado en Zacatecas , Estado de Hidalgo , Puebla y Chihuahua;
  • Santa Brígida de Suecia , mística y patrona de Europa, escribió que un día Jesús le recomendó que cuando quisiera obtener ciertos favores, los pidiera por medio de San Judas Tadeo;

Por esta razón es considerado patrono de las causas imposibles. San Benito Fue un famoso exorcista nacido en Italia en el año 480. Es muy conocida la cruz que llevaba, y en el mundo la medalla de San Benito es muy popular, en México es muy común. San Benito proporciona protección. Se desconoce exactamente el origen de esta medalla pero se sabe que en códices antiguos fueron encontradas imágenes de san Benito con las palabras de la medalla, que, se dice, son efectivas contra los atentados y tentaciones malignos. Como Pedirle A Dios Un Milagro San Charbel Es el santo ermitaño, de origen libanés. Se dice que su cuerpo se ha mantenido incorrupto y con la temperatura de una persona viva. En 1950, al pasarle un amito por la cara, quedó impresa en la prenda el rostro de Cristo como en el Sudario de Turín. En México s obre todo en la iglesia de San Agustín se venera. Como Pedirle A Dios Un Milagro Santo Niño de Atocha Se trata de una de las representaciones del niño Jesús , una de las más populares en países muy católicos, especialmente en México. En este país tiene un santuario en  Plateros , comunidad de  Fresnillo ,  Zacatecas  y dos iglesias en  Tuxtla Gutiérrez  y  Aguascalientes capital. En las creencias populares se cuenta que el niño que llevaba en brazos la Virgen de Atocha en una iglesia en Plateros, Zacatecas, apareció sucio.

Es conocido como el santo de las enfermedades catastróficas, también suele implorársele por temas de trabajo. Patrono de los que sufren en cuerpo y alma. Para las peticiones urgentes, difíciles. Luego un grupo de mineros que había quedado atrapado contó que un niño les llevó comida y señaló el camino de salida; una historia similar había ocurrido en España durante la ocupación de los moros cuando el niño que cargaba la Virgen con el mismo nombre apareció con sus zapatos sucios luego de que presos españoles recibieran comida por parte de un niño.

En México es el patrón de los mineros y el Santo Niño de Atocha se ha convertido en un símbolo de Zacatecas. Como Pedirle A Dios Un Milagro San Martín Caballero Fue un soldado romano que servía a caballo (de ahí el caballero). Su nombre verdadero es Martín de Tours , nacido en Hungría en el año 316. El capítulo que marcó su conversión a la fe católica se dio cuando este cedió la mitad de su capa a una persona que yacía en el suelo padeciendo frío (de ahí la imagen con la que se le representa). Como Pedirle A Dios Un Milagro San Pascual Bailón Es el santo patrono de las cocineras y los cocineros. Patrono de  asociaciones y congresos eucarísticos. De niño fue pastor y tomó un enorme amor por la eucaristía, luego se hizo franciscano, un monje muy querido en Italia, siempre inspirado, amable y alegre. En la ciudad de Puebla , gastronómica por excelencia, su devoción era muy grande entre las cocineras.

Luego renunció al ejército romano y se convirtió en un obispo muy compasivo y querido. En México es altamente venerado; es patrono de Acayucan , San Martín Texmelucan y Tixtla de Guerrero. Se le reza para necesidades muy urgentes, para suerte, trabajo y dinero.

De hecho, cuenta la leyenda que las monjas que crearon el chile en nogada se encomendaron a San Pascual Bailón e inspiradas por él crearon el famoso platillo. Como Pedirle A Dios Un Milagro San Antonio de Padua El gran patrono de las solteras, el santo que es volteado de cabeza para pedir un buen novio. Este franciscano y teólogo portugués reunía multitudes por su alta capacidad persuasiva en sus discursos evangélicos. En 1263, luego de treinta años de su muerte, se dice que su tumba fue abierta y que su cuerpo estaba en natural descomposición, excepto su lengua (acaso como una homenaje divino a su capacidad amorosa en su discurso). Como Pedirle A Dios Un Milagro *Imágenes: 1) sipse. com; 2)Milenio.

¿Cuál es el salmo para alejar a los enemigos?

Salmo 59 Salmo 59 David ora para ser librado de sus enemigos — Dios gobierna en Jacob hasta los confines de la tierra. Al músico principal: al son de Al-tasjet. Mictam de David, cuando Saúl envió hombres a vigilar la casa para matarlo. 1 Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; ponme a salvo de los que contra mí se levantan.

  • 2 a Líbrame de los que hacen iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios;
  • 3 Porque, he aquí, han puesto acechanza contra mi vida; se han juntado contra mí poderosos, no por transgresión mía ni por pecado mío, oh Jehová;

4 Sin delito mío corren y se preparan; despierta para venir a mi encuentro, y mira. 5 Y tú, Jehová, Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para castigar a todas las naciones; no tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. Selah 6 Volverán al atardecer, ladrarán como perros y rodearán la ciudad.

  • 7 He aquí proferirán con su boca; espadas hay en sus labios, porque dicen: ¿Quién oye? 8 Mas tú, Jehová, te reirás de ellos; te burlarás de todas las naciones;
  • 9 A causa de su fuerza esperaré yo en ti, porque Dios es mi defensa;

10 Mi Dios, en su misericordia, irá delante de mí. Dios me hará ver a mis enemigos. 11 No los mates, para que mi pueblo no olvide; hazlos vagar con tu poder y abátelos, oh Señor, escudo nuestro. 12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios, sean ellos presos en su soberbia, y por la maldición y mentira que profieren.

  1. 13 Acábalos con furor; acábalos para que no existan más y sepan que Dios gobierna en Jacob hasta los confines de la tierra;
  2. Selah 14 Vuelvan, pues, al atardecer, y ladren como perros y rodeen la ciudad;
  3. 15 Anden ellos errantes para buscar qué comer; y si no se sacian, murmuran;

16 Pero yo cantaré de tu poder, y alabaré de mañana tu misericordia, porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi a angustia. 17 Oh fortaleza mía, a ti cantaré alabanzas, porque eres, Dios, mi amparo, mi Dios de misericordia..

¿Cómo pedir en la oración?

Cuatro pasos para la oración – Dios es tu Padre Celestial y desea saber de ti. Puedes acercarte a Él a través de la oración. Como Su hijo, puedes pedirle a tu Padre Celestial Su ayuda y guía en tu vida. La oración puede hacerse en voz alta o mentalmente.

Puedes hablarle a Dios como lo haces con otras personas. Tus palabras no tienen que ser elocuentes o memorizadas. Es más importante que abras tu corazón. Ten fe de que Él está ahí para ti y que te escucha, porque así es.

Ten fe en que Él te ayudará, porque lo hará. La oración es uno de los dones más valiosos que hemos recibido de un amoroso Padre Celestial. Antes de empezar, encuentra un lugar tranquilo donde te sientas cómodo. Una buena manera de comenzar es dirigirte a Dios por su nombre.

Puedes decir, “Querido Dios”, o “Querido Padre Celestial”, “Padre Nuestro que estás en los Cielos”, o simplemente “Dios”. Habla de tu corazón y comparte tus esperanzas y deseos como también tus preocupaciones y problemas.

Puedes pedirle Su ayuda, dirección, perdón o sanación. Lo que sea que esté en tu mente, tráelo a Él. Reconoce que Su sabiduría y Su tiempo son más grandes que los tuyos. Puedes preguntarle qué es lo que Él quiere para ti. Comparte con Dios tus sentimientos hacia otras personas.

Puedes pedir por sus necesidades o preguntarle en qué manera puedes ayudarles y amarles. Agradécele a Dios por todas las bendiciones en tu vida. Aun los desafíos pueden ser una bendición. Estos nos ayudan a ser humildes y a mantener nuestro corazón y mente más abiertos a las respuestas de Dios.

Una vez que le hayas dicho todo lo que querías decir, puedes terminar diciendo, “En el nombre de Jesucristo, Amen”. Lo hacemos así porque Jesús nos mandó orar en Su nombre y todo lo que hacemos debe ser hecho en Su nombre.

¿Cómo aprender a orar a Dios con fe?

Invito al Espíritu Santo para que nos ayude al reflexionar en un principio que puede servir para que nuestras oraciones sean más sinceras: el principio del Evangelio de pedir con fe. Quiero repasar tres ejemplos en cuanto al pedir con fe en oración sincera y analizar las lecciones que podemos aprender de cada uno de ellos.

  1. Al hablar de la oración, hago hincapié en la palabra sincera;
  2. El simple hecho de orar es muy diferente a entregarse en sincera oración;
  3. Espero que todos ya sepamos que la oración es esencial para nuestro desarrollo y protección espiritual; no obstante, lo que sabemos no siempre se refleja en lo que hacemos;

A pesar de que reconocemos la importancia de la oración, todos podemos mejorar en cuanto a la regularidad y la eficacia de nuestras oraciones personales y familiares.