INTRODUCCIÓN
 
 
El Alabaré para guitarra, enseña cómo acompañar en guitarra los cantos que contiene el "Alabaré Verde".
 
Consta de dos partes. En la primera se dan conocimientos teóricos de música y técnicas de ejecución. En la segunda aparecen las canciones, incluyendo:
    - La letra.
    - Los acordes.
    - El ritmo.
    - El nivel de la Canción.
    - Una ayuda para discernir la ocasión en que se canta.
 
Respecto a la primera parte, cabe señalar que no se trata de la teoría musical tal como se la aprende en un conservatorio tradicional de música. La experiencia les ha mostrado a las autoras, que mucha gente es reacia al aprendizaje de la teoría musical. Sin embargo, cuando esas mismas personas logran ciertos conocimientos, adquiridos en forma intuitiva, comienzan a entusiasmarse por los descubrimientos que van haciendo (el poder meditar el ritmo, poder establecer relaciones entre los acordes de una canción, etc.) y muchas veces les llega un momento en que se interesan por completar sus conocimientos de teoría, para unificar lo que habían ido aprendiendo experimentalmente.
 
Hemos visto que la enseñanza de la guitarra, como acompañamiento al canto (o guitarra funcional), debe ocuparse fundamentalmente de cuatro aspectos. Estos son:
 
    - Posición: del cuerpo y de ambas manos.
    - Técnicas: de ejecución en la guitarra.
    - Ritmo: tratado como esquemas rítmicos.
    - Acordes: atendiendo a sus funciones armónicas.
 
Aunque no era éste el objetivo buscado, este texto podría servir para aprender a tocar guitarra, con la ayuda de una persona ya iniciada. A estas personas, las llamamos "monitores", y más adelante nos referiremos al papel que ellos desempeñan.
 
En la segunda parte, las canciones siguen el orden del Alabaré, y se señala en ellas el nivel de dificultad, como una forma de ayuda a los que están comenzando a avanzar desde lo más simple hacia lo más complejo. También se entregan algunos criterios de discernimiento, para elegir las canciones más adecuadas a cada ocasión. A propósito de las sugerencias para el discernimiento que hay en cada canto, se trata de algo muy general, y sólo debe aceptarse cuando no hay otra forma de discernimiento más fino.
 
Avanzando en la lectura de este texto, encontraremos información sobre la guitarra, sus partes, su afinación y cómo tocarla. Luego se dan explicaciones sobre teoría musical: los ritmos, los acordes, cómo anotar las melodías, cómo transportar (cambiar de tono una canción) y cómo sacar una canción desde una grabación.
 
Termina la primera parte con una invitación al lector, a aplicar los conocimientos adquiridos, a la composición de una canción fácil.
 
Como antes se señaló, la segunda parte corresponde a las hojas de los cantos del Alabaré.
 
Este trabajo está pensado para grupos de música, que mediante el acompañamiento y guía de los cantos, ayude a animar la oración en grupos y actos litúrgicos.
 
 
Monitores:
Resultará conveniente que haya un monitor, es decir, una persona que guíe al grupo de guitarra y canto (por supuesto no se descarta la posibilidad de otros instrumentos). El monitor debe contar con algunas condiciones básicas: ser un buen animador que motive al grupo a la oración y lo ayude a organizarse para un trabajo comprometido que les permita superarse y servir cada vez mejor. Tener conocimiento (o comenzar a pedirlo) que le permita conocer el sentido de las celebraciones para elegir cantos adecuados a cada momento. Conocer la estructura de la Misa y de otras celebraciones litúrgicas y dónde concluir un canto. Tener vocación y actitud de servidor.
 
Hay tres niveles de monitores, que corresponden a los tres niveles de contenidos de las canciones.
 
 
Niveles de las canciones:
Cuando una persona se está iniciando en la ejecución en guitarra o en cualquier otro instrumento, resulta recomendable que aprenda primero las canciones con ritmo y posturas más fáciles y vaya gradualmente avanzando hacia los más complejos. Por esto es que en cada canto se señala el nivel, asignado a las canciones más fáciles la letra A, a las un poco más complicadas la B y las que tienen un grado mayor de dificultad la C; este último para personas que han alcanzado los suficientes conocimientos y destrezas de ejecución necesarios, aparte de que tengan un buen ritmo y agilidad suficiente como para improvisar cambios de tono o puntear cuando corresponda, etc.
 
A los monitores les ayudará esta clasificación para un entrenamiento gradual o graduado, de los integrantes de su grupo de guitarra (1) 
 
 
Discernimiento:
Entendemos este término en el sentido religioso que nace de una disposición de escuchar el Espíritu Santo y dejarse guiar por Él.
 
A veces, en la elección de la música nos guiamos por criterios puramente humanos, y así elegimos la canción que mejor cantamos o que más nos gusta. La idea no es impresionar con nuestro canto. Algunas canciones que no tienen gran valor musical, pueden estar mejor inspiradas que otras que resultan más aceptables desde una perspectiva estética.
 
Cuando buscamos discernir qué canción cantar en cada ocasión, necesitamos disponernos en oración a adoptar una actitud de discípulo, de escucha, para hacer lo que el Señor nos pide.
 
 
NIVEL A
NIVEL B
NIVEL C
 
 
 
Listado Alfabético II Parte
Listado alfabético III Parte
Principal
 
 
Verónica Barros A.
Mariana Cox N.
Alabaré para guitarra
II Parte
Marzo de 1987
Santiago - CHILE

1 Para ampliar información sobre el tema recomendamos remitirse a la Memoria de Título "Aplicación de la guitarra funcional a un taller de guitarra popular en colegios", de Mariana Cox, Departamento de Educación Musical Universidad Metropolitana